River Plate se regaló una velada casi perfecta ante Paulista, ya que anoche goleó al equipo brasileño por 4 a 1, estrenó nuevo modelo de camiseta, más acorde con su historia, quedó puntero del grupo 8 de la Copa Libertadores y para curar sus males ofensivos tuvo a un Daniel Montenegro en alto nivel.
Esta es la primera vez en la historia que River le convierte cuatro goles en Copa Libertadores a un equipo de Brasil, ya que nunca les había señalado más de dos a conjuntos de ese país en las cuatro victorias previas que había sumado al cabo de 16 enfrentamientos.
El conjunto de Núñez sacó anoche rápidas ventajas merced a dos acciones que tuvieron como protagonista a Daniel Montenegro, pero eso lo hizo confiarse en demasía. A los nueve minutos, el "Rolfi" realizó una diagonal de izquierda a derecha y cedió el balón en el borde del área a Jonathan Santana, quien con un derechazo bajo y cruzado volvió estéril el esfuerzo del arquero Rafael.
Y apenas tres minutos después, el ex Huracán volvió a acaparar los elogios de la parcialidad local con un "misil" lanzado desde unos 30 metros, que se incrustó en el ángulo izquierdo del arco brasileño.
La noche venía dulce para River, pero se confió demasiado y, ante la aparente fragilidad de este equipo de la segunda división del fútbol brasileño, quiso jugar siempre, aun cuando no era aconsejable. Y esto le ocurrió a Paulo Ferrari cuando arriesgó demasiado cerca de su área y terminó forzando una acción que derivó en un penal cometido por el paraguayo Julio Cáceres, que luego convirtió el colombiano León Darío Muñoz.
Iban 27 minutos y el gesto elocuente de Daniel Passarella en el banco de suplentes hablaba a las claras del fastidio que le causó este descuento de los paulistas. Por eso, el "Káiser" aprovechó el descanso del entretiempo para acicatear a sus jugadores y meter mano en el equipo, tratando de darle mayor combatividad en la zona media con el ingreso de Lucas Pusineri por un pasivo Jairo Patiño.
Pero River tuvo a un jugador inspirado como Montenegro, que resolvió todos los problemas ofensivos que se le crearon al equipo dirigido por Daniel Passarella a partir de las lesiones de sus dos delanteros principales, Luciano Figueroa y Ernesto Farías.
Por eso, a los 6 minutos Montenegro resolvió todas las ecuaciones ingresando al área visitante por derecha y conquistando, con un derechazo cruzado, el tercer tanto de los de Núñez.
A partir de entonces, River reguló energías, hizo circular la pelota y esperó que su rival se abriera defensivamente para tener la chance de meter otro estiletazo. Pasó media hora hasta que esa ocasión se produjo, y otra vez fue Montenegro el artífice de la gestación del cuarto y último tanto del conjunto local. El beneficiario de su habilitación fue el juvenil riojano Gonzalo Abán, quien así marcó su primer tanto con la camiseta de River en primera división.
Los últimos minutos fueron de deleite para la hinchada de un River que plasmó una buena actuación ante un rival muy inferior. Ahora, el "millonario" pasó al frente en el grupo con seis unidades, dos por encima de Libertad de Paraguay (que tiene un partido menos), en tanto que Paulista se quedó con 2 y cierra El Nacional de Ecuador (también le resta un cotejo), con 1.
De la redacción de El Litoral