El embajador de Israel en la Argentina, Rafael Eldad, afirmó que "encubrir también es parte del apoyo al terrorismo", al reclamar justicia para quienes hayan cometido este delito y ponderó la "voluntad genuina" del actual gobierno a la hora de avanzar en la pesquisa por el ataque a la sede diplomática de su país en Buenos Aires, del que mañana se cumplirán 14 años.
"Seguimos viendo de parte del gobierno buena voluntad. Soy optimista en torno de la voluntad genuina para avanzar y espero que se puedan agregar esfuerzos y medidas necesarias para llegar a resultados concretos y puntuales", afirmó Eldad ante un nuevo aniversario de la voladura de la Embajada.
El diplomático tiene previsto encabezar el acto central de recordación del primer ataque del terrorismo fundamentalista islámico en el país, que el 17 de marzo de 1992 destruyó la Embajada de Israel ubicada en Arroyo y Suipacha, en el barrio porteño de Recoleta y causó 29 muertes. A él asistirán también el canciller Jorge Taiana y el jefe de Gobierno porteño Jorge Telerman.
"Me parece muy bien e importante ver qué pasó, de dónde vinieron y de quiénes fueron las fallas que han hecho que hasta el día de hoy no se haya esclarecido" el atentado, enfatizó Eldad. Y consideró que "si alguien puso trabas o encubrió y obstaculizó hay que hacer Justicia, porque el encubrir también es parte del apoyo al terrorismo".
Sin embargo, llamó a no olvidar que lo importante es el proceso de investigación del atentado mismo; las cosas deben ir paralelamente y no se han visto avances concretos.
El diplomático remarcó que "de ninguna manera la causa debe cerrarse, porque es un crimen de lesa humanidad que no tiene prescripción".
"El terrorismo actúa donde ve debilidad y posibilidad; pensó que iba a tener éxito acá, por una cadena de sucesos que fueron caldo de cultivo", analizó en referencia a la Embajada y al segundo atentado que dos años después destruyó la mutual judía AMIA, con 85 muertos, ambos ataques cometidos durante el gobierno de Carlos Menem.
Hacia la época del primer atentado, el actual embajador israelí era agregado cultural de su país en Buenos Aires y en momentos de la voladura de una camioneta Ford F-100 cargada de explosivos en Arroyo y Suipacha estaba en la calle, regresando de una reunión de trabajo en la AMIA.