Tras la renuncia de Acevedo
Con Kirchner, Sancho asume el gobierno de Santa Cruz
El presidente está desde anoche en su provincia y ya colocó a dos hombres en el gabinete del futuro gobernador. El gobierno sigue negando el "golpe institucional".

El presidente Néstor Kirchner llegó anoche a Santa Cruz, donde esta tarde el vicegobernador Carlos Sancho jurará para reemplazar al renunciante Sergio Acevedo, con el propósito de reconstruir la autoridad político-institucional en un territorio al que gobernó durante diez años y al que sigue considerando como propio.

El escenario para la asunción de Sancho -un dirigente del riñón kirchnerista pero también cercano al influyente empresario local Rudy Ulloa- quedó allanado ayer por la tarde cuando, en un trámite fugaz de apenas diez minutos, la Legislatura santacruceña aceptó, por 19 votos contra dos, la dimisión que, por "razones personales", Acevedo había presentado en la tarde del lunes después de numerosos e infructuosos llamados a la Casa Rosada.

Ayer, el gobierno rechazó de plano la hipótesis de "golpe institucional" que en las últimas horas formularon dirigentes de la oposición como la líder del ARI, Elisa Carrió. "Tuvo el apoyo del gobierno en todos estos años, con sus finanzas holgadas, cómodas", subrayó el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Sin embargo, fuentes oficiales insistieron en que la relación entre Kirchner y Acevedo tuvo varios altibajos y quedó definitivamente herida de muerte tras los incidentes de Las Heras, cuando el presidente vio a su provincia convertida en escenario de una movilización popular con final trágico. Desde entonces, el poder del gobernador comenzó a licuarse.

Ayer, el presidente demostró que está decidido a poner un freno a la crisis santacruceña. Anoche, en la Casa de Gobierno trascendió que dos hombres de su extrema confianza formarán parte del Gabinete de Sancho. Se trata del subsecretario general de la Presidencia, Daniel Varizat, y de Juan Buontempo, que serían designados como ministros de Economía y Gobierno, respectivamente.

La incorporación de Buontempo -actualmente coordinador de la estratégica Unidad Presidente del poder central- al equipo de gobierno santacruceño tiene la impronta directa del presidente. Fuentes oficiales confiaron que Acevedo había resistido el nombramiento del joven funcionario sugerido por Kirchner después del estallido en Las Heras.

Señales

El presidente aprovechó la jornada de ayer para dar algunas señales. Repudió los "excesos" cometidos durante las detenciones de la veintena de supuestos sospechosos por el asesinato del policía Jorge Sayago en el que derivó el reclamo salarial de la protesta de los petroleros de Las Heras hace poco más de un mes. Al admitir la ilegalidad de esos procedimientos, el Presidente procura, por un lado, que la defensa de los derechos humanos, convertida en insignia de su Gobierno, por convicción personal y política, no sea manchada por hechos que suceden en su propia provincia.

Procura, también, desalentar la dimensión política que comenzaron a tomar tales "excesos". Las autoridades patagónicas de la Iglesia católica se hicieron eco de las denuncias del párroco de Las Heras en cuanto a la existencia de una persecución política contra la protesta petrolera; organismos de derechos humanos insistieron ante la Corte para que se haga cargo de una investigación, y la presidenta de Madres, Hebe de Bonafini, no retrocedió en su decisión de estar mañana en esa convulsionada población.

Pero este primer paso, desde el discurso, tendría que corresponderse con decisiones políticas. �Quién fue el responsable de tales "excesos"? �Cabe el desplazamiento del jefe policial santacruceño en el cargo desde que el presidente era gobernador? Si la responsabilidad práctica le cabe al jefe policial, �a quién le corresponde la responsabilidad política?

Estilos

Serán éstos algunos de los intríngulis que tendrá que resolver el presidente, más allá de que Sancho sea el gobernador Sancho. De esos primeros pasos depende la reconstrucción de la autoridad político-institucional en Santa Cruz, y para hacerlo nadie mejor que quien la gobernó por más de una década.

Kirchner encarará el desafío según su particular entender. "Mano firme", lo llaman algunos; "autoritarismo democrático", le dicen otros. Precisamente las carencias de semejante estilo son las que, según ultrakirchneristas históricos, condujeron al desgaste político de Acevedo, incluso desde antes de la trágica pueblada de Las Heras.

Apoyo

El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, negó hoy que exista una crisis en la provincia de Santa Cruz, y aseguró que el mandatario entrante, Daniel Sancho, tendrá de la Nación "apoyo que tuvo" el dimitente Sergio Acevedo. "En la provincia de Santa Cruz no hay ninguna crisis, sino simplemente la renuncia del gobernador" Sergio Acevedo, declaró el funcionario, acusado por la arista Elisa Carrió de tener vinculación con la sorpresiva decisión de Acevedo.

De Vido en la mira

Tras los cruces de ayer, el ARI decidió apurar la redacción de un trabajo elaborado sobre la base de una serie de acontecimientos ocurridos en Santa Cruz, que desembocaron en el presunto "golpe institucional" que denunció Elisa Carrió.

El ARI señala a Julio de Vido como el autor de la operación que, aprovechando las divisiones internas en el sindicato de los trabajadores petroleros, derivó en el estallido ocurrido en la localidad de Las Heras, el cual terminó con la muerte del policía Jorge Sayago y el consecuente debilitamiento de la figura del gobernador.

El ARI cree que existieron dos hitos antes de la dimisión de Acevedo: el primero, el autoacuartelamiento de la policía local por un reclamo salarial que el ex gobernador se resistía a conceder bajo presión y que se habría destrabado luego de que De Vido se reuniera a solas con el jefe de la fuerza, Wilfredo Roque, quien ocupa ese cargo desde hace doce años y es, a la vez, titular de la SIDE provincial.

El segundo, el sorpresivo cambio de autoridades de la Legislatura local, que habían sido designadas por voto unánime. Según el ARI, esa estrategia habría sido la que permitió el ascenso de la kirchnerista, Judith Fortsmann, a la vicepresidencia primera del cuerpo, y hoy la tiene en la conducción de la Cámara y en el primer lugar de la línea sucesoria gubernamental.

En el entorno de la diputada se aclaró ayer que la relación con el ex mandatario santacruceño era de "afecto", pero no de amistad cercana. "Hace como dos años que Lilita no habla con él, desde que, como jefe de la SIDE, y por pedido de Kirchner, intentó tender un puente para sumarla al oficialismo, como ocurrió con otros dirigentes de nuestro partido", explicaba ayer un asesor de la jefa del ARI.

La posición de Carrió no es solitaria. En general, los partidos de la oposición están seguros de que detrás de la dimisión de Acevedo se esconde la mano del gobierno nacional. Así lo hizo saber la noche misma de la renuncia el titular de la UCR, Roberto Iglesias, y lo sugirió ayer la titular de Unión por Todos, Patricia Bullrich, al sostener que el ex gobernador "debe romper el miedo y hablar".

De la Redacción de El Litoral