La diferencia entre los dos fue grande, y terminó siendo enorme en realidad. Los tres goles con los que Atlético se distanció de Almagro pudieron haber sido más. Y se llevó, además de los celebrados tres puntos, ciertas cuestiones que no se deben despreciar de cara al partido con Unión en Santa Fe: nació David Depetris, en su primer partido como titular, marcó dos goles, le cometieron el penal y tuvo una ovación de despedida; Fragata respondió a su naturaleza y fue, con una buena definición en el cuarto, el encargado de generar el juego en el medio; y esta vez se sumaron al ataque Juárez y García, en sus posiciones, derecha e izquierda respectivamente, marcando el rumbo con un campo de juego bien abierto.
El primero de Rafaela llegó a la media hora de juego cuando Fragata hizo una buen jugada y Depetris definió con media chilena ante la desorientación de Tauber. Después, Brown lo "camiseteó" a Depetris hasta que cayó adentro del área: penal y gol de Juárez. El tiro fue bien ejecutado a la izquierda de un arquero que se jugó rápidamente a la derecha. Esta pequeña historia, que englobó buenos conceptos, imágenes y resoluciones, fue claramente favorable a Atlético, pero no puso al equipo de Garré en un olimpo futbolero. Porque lo que hubo en el primer tiempo y lo que se vio en este Atlético que entusiasmó fue un circuito individual y colectivo saludable. Rafaela resolvió cuando no hubo espacios y todo eso lo trabajó Garré en la semana. Pero mientras Atlético mantenga su perfil agresivo, tanto no va a sufrir.
Y Almagro se quebró fácil y rápido: primero con el gol de Depetris, después con el penal de Juárez, y luego no supo cómo quebrar un medio y una defensa bien parada. Nunca encontró el camino para inquietar a Barovero, que supo responder con acierto los disparos que llegaron desde afuera y después, con dos goles abajo, se quedó sin alma, sin mucho con que dar pelea y con jugadores que se equivocaron demasiado, cuando aún faltaba todo un tiempo.
Ya en la parte final, Depetris sorprendió de entrada: Juárez recuperó por derecha y después de una serie de rebotes, el chico de Rafaela, de apenas 17 años, definió ante la mirada de Tauber, que no tuvo una buen noche.
Siguió mal Almagro, y no encontraba respuestas el equipo de "Cachín".
Saludable y bien para el juvenil David Depetris que tiene muchas condiciones, pero al que todavía le cuesta adaptarse. Porque está aprendiendo y creciendo, claro está.
Y todavía le faltaba un largo rato al partido. Que sobró, casi, salvo para ver algunos tacos y ciertas contras. Descontó Almagro y Atlético selló la noche con la frutilla del postre: un lindo gol de Fragata en una definición de alto vuelo. Lo cierto es que Atlético ganando por tres tuvo más chances que Almagro de descontar.
La "Crema" llegó al final después de generar no menos de diez situaciones de gol contra tres de Almagro. Entonces, no hay derecho a dar más vueltas sobre el asunto: la diferencia que hubo en el Monumental no fue grande, sino gigantesca...
En la olla de los de barrio Alberdi, entonces, se mezclaron las alegrías, y las calles fueron de la gente, que roció con ilusiones, sueños y todas esas cosas que hacen que el fútbol viva de manera diferente en cada alma.
Atlético ganó bien, ilusiona con entrar por la tabla general y, por si fuera poco, en el futuro inmediato aparecen Unión y Ben Hur, dos partidos, dos clásicos, dos nuevas esperanzas.
BAROVERO (6): tuvo una noche tranquila. Tapó dos tiros que llevaban peligro en el primer tiempo y después del descuento sacó un balón de manera increíble junto al palo izquierdo.
Juan Carlos Haberkon[email protected] (Enviado Especial)