La industria procesadora de pollos está en condiciones de absorber -sin dificultades- la mayor demanda de carnes blancas producida como consecuencia de la sustitución del consumo de carnes rojas a raíz de la lucha empeñada contra los incrementos de precios, señaló Roberto Domenech, titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (Cepa).
Domenech explicó que "en la Secretaría de Industria se analizó la capacidad del sector procesador avícola, como consecuencia del incremento de la demanda interna; así como el estado de las exportaciones a raíz del fenómeno de la gripe aviar".
De la reunión participaron los secretarios de Industria de la Nación, Miguel Peirano, y de la provincia de Buenos Aires, Débora Giorgi; el presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Julio Pereyra y, por la parte empresaria, el citado Domenech.
"Este fin de semana pasado hubo que habilitar un turno de faena por la suba de la demanda", señaló el empresario, que aclaró que habitualmente no se trabaja en días sábado y explicó que ello implicaba un crecimiento del orden de 30 por ciento semanal de faena.
Domenech destacó que la demanda "sigue muy firme" y dijo que "ya estamos en una suba promedio diaria del 10 por ciento en la faena".
La industria procesadora actualmente "está faenando unos 1.700.000 pollos por día, lo que significa un incremento de entre 150.000/180.000 diario sobre el promedio normal", detalló.
Señaló que las plantas procesadoras están en perfectas condiciones de absorber la presión del consumo y que "ya en marzo el mejor clima permite aumentar la cantidad de aves en condiciones de ser faenadas".
Con respecto a la situación de las exportaciones, afectadas por las noticias internacionales sobre la gripe aviar, Domenech señaló que "en febrero último, por primera vez en dos años y medio cayeron un 7,5 por ciento, situación que perdura y nos hace estimar que en marzo la reducción puede ser del 12 por ciento".
De todos modos, dijo que la situación no es preocupante ya que el mercado interno está compensando el panorama de la producción avícola.
Entretanto, las miradas de la cadena cárnica y funcionarios sigue puesta sobre el Mercado de Hacienda de Liniers, ya que los precios de la carne se actualizan según el comportamiento de la plaza mayorista.
Las operaciones se reanudarán el lunes próximo a las 7.30. A partir de ese día, y por espacio de al menos dos meses, todas la ventas se realizarán a través de subasta pública.
Ello es consecuencia de la resolución de la Secretaría de Agricultura, que prohibió las denominadas "ventas al oído", consistentes en acuerdos previos entre consignatarios y compradores con el presunto objetivo de mantener alto el precio de la hacienda.
En diferentes ámbitos, se especula que se comenzará a observar un sostenido ingreso de animales, por lo que el mercado tenderá a estabilizarse.
Por su parte, la presidenta del Centro de Educación al Consumidor, Susana Andrada, explicó que la carne "estuvo subiendo y bajando", en el marco de las continuas negociaciones que viene desarrollando en especial el presidente Néstor Kirchner para evitar los aumentos.
Afirmó, no obstante, que "se frenó la remarcación especulativa de los precios".
toneladas de carnes frescas equinas fueron exportadas en el primer bimestre del año por un valor superior a los 12 millones de dólares, informó el Senasa. Las 5.950 toneladas embarcadas representaron un incremento del 5 por ciento en volumen y del 25 por ciento en divisas respecto a las 5.656 toneladas por 9,7 millones de dólares registradas en similar período del año pasado, destacó el organismo sanitario. Los principales mercados para las carnes equinas argentinas durante el primer bimestre del año fueron los Países Bajos, Francia y Rusia.
La Cámara de Comercio Exterior de Santa Fe (Cacesfe) mostró "suma preocupación por la definición del gobierno nacional de suspender por 180 días las exportaciones para consumo de carne vacuna y la resolución que incrementa en un 10 por ciento los derechos de exportación a determinados cortes".
Por medio de un comunicado, la entidad manifestó que comprenden "los esfuerzos del gobierno para evitar la vuelta al nefasto fenómeno de la inflación e hiperinflación producido a finales de los 80', pero estamos convencidos de que decisiones como éstas generan incertidumbre, obligan a las empresas a cambiar su estrategia y someterse como víctimas de la pérdida de confiabilidad que inspira el país con sus constantes vaivenes".
El documento agregó que "la implementación de las medidas que hoy afectan al sector de las carnes, sienta un grave precedente y bien puede extenderse a otros sectores".
En ese orden, sostuvo que "es preciso destacar que el 25 por ciento de la faena se destina al mercado externo y que los precios en el mercado interno sufrieron incrementos en parte, producto de la escasa oferta (no hay que olvidar que el sector fue fuertemente desplazado por el cultivo de la soja) y por el lado de la demanda, con el acceso al consumo de nuevos sectores que vieron mejorados sus ingresos".
Por otro lado, indicó que "la posición argentina en el comercio exterior de la carne es hoy precaria y se sostiene en parte por las restricciones que sufren las carnes brasileras en determinados mercados, como Rusia". "Las diferencias de precios llegan hasta casi un 25 por ciento entre los precios argentinos y los brasileños; y en tal sentido, si hoy Brasil fuera admitido por Rusia, pondría en serio riesgo la permanencia argentina". "Y si a esto le sumamos los `esfuerzos' que hace Argentina para perder mercados, la mezcla es explosiva" dice la entidad.
De la redacción de El Litoral