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El SVR, Servicio de Inteligencia de Rusia, desmintió hoy haber transferido información al régimen de Saddam Hussein sobre el desplazamiento de las tropas norteamericanas al comienzo de la guerra de Irak en 2003.
"Semejantes acusaciones contra los servicios de inteligencia rusos, carentes de todo argumento, han sido lanzadas en reiteradas ocasiones. No consideramos necesario comentar semejantes invenciones", declaró hoy Boris Labusov, jefe del servicio de Prensa del SVR a la agencia rusa Interfax.
De acuerdo con un informe difundido ayer por el Pentágono, fue el embajador ruso en Bagdad quien transmitió la información, según un documento dirigido por el Ministerio de Asuntos Exteriores iraquí al ex dictador Saddam Hussein, con fecha 2 de abril de 2003.
La información indicaba que las fuerzas estadounidenses se estaban moviendo para interceptar el acceso a Bagdad por el sur, norte y el este, que los bombardeos de EE.UU. se iban a concentrar sobre la capital iraquí y que el asalto a la ciudad no iba a comenzar antes del 15 de abril.
La agencia Interfax cita una alta fuente del espionaje ruso, según la cual "en sus intercambios de información los servicios de inteligencia no utilizan a representantes diplomáticos oficiales".
También recordó las acusaciones, nunca demostradas, de que al comienzo de la invasión norteamericana la parte rusa evacuó de Irak los archivos de los servicios secretos iraquíes.
"Un ejemplo clásico de semejante desinformación fue la operación Árbol Rosado, efectuada por los servicios estadounidenses a fines de los 60, cuando sus agentes robaron los archivos de la seguridad de Alemania Oriental pero afirmaron haberlos recibidos del espionaje soviético, citando a personas fallecidas", añadió.
El informe desclasificado por el Pentágono cita dos documentos que afirman que Rusia obtenía información de "fuentes" del "interior del Comando Central estadounidense" que luego transmitía al gobierno iraquí a través del embajador ruso en Bagdad.
El informe, de más de 200 páginas, analiza los sucesos en Irak previos a la invasión sobre la base de entrevistas realizadas durante más de dos años a ex funcionarios cercanos al depuesto presidente iraquí Saddam Hussein, transcripciones de conversaciones secretas y miles de documentos.
"Claro que me sorprendió", dijo el general Anthony Cucolo, jefe del Centro de Análisis de Operaciones del Pentágono, sobre la colaboración de los rusos, que atribuyó a intereses económicos, en referencia al petróleo iraquí.
El informe no menciona una cooperación por parte del servicio secreto alemán (BND) en la guerra, informó la agencia DPA.
A fines de febrero y en parte basándose en este documento en aquel momento aún secreto, el periódico The New York Times informó que Estados Unidos había recibido de fuentes alemanas una copia de los planes iraquíes para la defensa de Bagdad un mes antes de comenzar la guerra en Irak, en marzo de 2003.
El informe afirma que los líderes iraquíes repartían armas y municiones en todo el país para prolongar la guerra. Sin embargo, agrega, no fue su intención apoyar una guerra civil o una guerrilla.
La invasión de Irak, en la que participaron más de 250.000 soldados de EE.UU., el Reino Unido y otros países desplegados en el Golfo Pérsico, para derrocar el régimen de Saddam Hussein con el argumento nunca confirmado de que existían armas de destrucción masiva en ese país árabe, comenzó el 20 de marzo de 2003.
EFE-AFP-Télam/SNI