Cosecha sojera: los primeros serán los peores
| |
Juan Manuel Fernández
Los primeros lotes de soja que se levantaron en el centro santafesino reflejan las pésimas condiciones climáticas que debieron sufrir los cultivos en el verano.La falta de humedad y las altísimas temperaturas de enero derivaron en magros rendimientos con mala calidad, además de un alto porcentaje de grano verde que resta valor a la cosecha.
En los alrededores de la planta de acopio que Agricultores Federados Argentinos (AFA) posee en Humboldt los rindes promedio oscilaron entre 6 y 12 quintales por hectárea, mientras que unos pocos -los más afortunados- alcanzaron los 20. Además se destaca un gran porcentaje de grano arrugado producto del arrebatamiento que sufrieron los cultivos durante los "quince días fatales"de enero con más de 40 grados centígrados.
En realidad se trata de un bajo porcentaje de la cosecha -gracias a las lluvias de marzo se espera un nuevo record nacional cercano a las 40 millones de toneladas-, aunque sirve para señalar los riesgos que se corren con ciertas estrategias que se aplicaron en la zona.
Las lluvias en marzo o abril suelen ser un problema porque facilitan la propagación de las enfermedades de fin de ciclo -roya incluida- o bien impiden la recolección de los lotes maduros por falta de piso.
Con la intención de evitar estos inconvenientes, pero también para darle más tiempo al barbecho previo al trigo, muchos productores de punta apuestan a sojas de primera de ciclos cortos que puedan levantarse antes de la temporada húmeda.
En lugares como La Pelada, Hipatia, norte de Sarmiento o Felicia, durante la campaña pasada la estrategia dio resultado. Con sojas de grupos 3 y 4 los agricultores lograron levantar en febrero y marzo de 2005 hasta 40 quintales. Pero este año la jugada resultó fatal a causa de la seca y las altas temperaturas de enero, condiciones a las que las variedades mencionadas no están adaptadas.
"Hasta ahora se levantaron muy pocos lotes, los más complicados que se arrebataron por los intensos calores", comentó la ingeniera agrónoma Edit Weder, asesora técnica de AFA Humboldt, y agregó que las cargas llegan al acopio con grano arrugado y un 20 por ciento sin madurar (verde). "En calidad son todos malos", sentenció.
Pero no siempre son molestas las precipitaciones otoñales. Después de sufrir la dureza de un invierno falto de humedad y un verano similar (con el agregado del intenso calor), los agricultores del centro provincial recibieron las últimas lluvias como una bendición. "Son extraordinarias para las sojas de segunda de los grupos 6, 7 y 8", se entusiasmó Weder, quién también consideró que el beneficio les llegará a las de grupo 5.
El grueso de la trilla se inciará en unos 20 días y los pronósticos son alentadores, en particular para las siembras más tempranas. Se calcula que las sojas de primera de ciclos 5 y 6 alcanzarán los 30 o 35 quintales; y los pronósticos para las de segunda oscilan entre 26 y 27 quintales por hectárea. Los números son positivos en función de que el umbral de ganancia comienza a partir de los 18 quintales (en campo propio), según estiman desde AFA.
En cambio, las sojas de grupo 4 que aún no se recolectaron presentan algunas complicaciones que podrían encarecer las labores. El problema es que con la llegada del otoño los días se hacen más cortos -de la misma duración que en la época de siembra, en septiembre u octubre- y las plantas tienden a reverdecer, lo que complica aún más los problemas de grano verde, puesto que no alcanzan a secarse. En consecuencia, muchos productores deberán aplicar un herbicida -el más usado en cultivos resistentes a glifosato es el paraquat- para emparejar el secado de la planta (aunque el grano permanece verde).
En todas las instancias de la cadena de comercialización la presencia de grano verde en los cargamentos de soja es motivo de castigo. La legislación establece que tanto acopios primarios como cooperativas, fábricas o exportadores pueden rechazar un lote cuando supera el 10 por ciento de porotos inmaduros. Este límite se conoce como tolerancia de recibo.
Si la carga tiene hasta un 5 por ciento de soja verde el dueño está excento de penalización, pero por cada punto porcentual que supere esa marca debe pagar el 0.2 por ciento, en quintales o efectivo. Por ejemplo, la sanción para un lote con 7 por ciento de grano verde es del 0.4 por ciento del valor de la carga y si tuviese el 10 pagaría el 1 por ciento.
Pero ante la gran prorción de la cosecha que se levantará sin madurar el Secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos, estudia un proyecto -que aprobaron los distintos participantes del comercio de granos- para elevar la tolerancia de recibo al 15 por ciento. La penalización segurirá siendo la misma (0.2) hasta el 10 por ciento y a partir de allí se elevará al 0.3 por cada punto o fracción de la carga que presente esas condiciones. La intención, aseguran desde el Senasa, es darles mayor margen a los productores que este año padecieron la sequía y tiene problemas con la calidad de la cosecha.
Un cuarto
Ya se cosechó alrededor del 4 por ciento de las 15.620.000 hectáreas sembradas con soja en todo el país. Por efecto de la sequía hasta el momento el rinde promedio es de 21.1 quintales, 5 menos que los 26.3 del año pasado para esta misma época. Por las mismas causas, aproximadamente la cuarta parte de lo recolectado, entre el 20 y el 30 por ciento, es grano verde.
CUADRO: ASÍ ARRANCÓ LA TRILLA
LOCALIDAD RINDE PROMEDIO PORCENTAJE VERDE
Villa Trinidad 6 a 11qq 50 a 60%
Margarita - Gdor Crespo 12 a 15qq 40%
San Justo - Emilia 14 a 17qq 35%
Galvez 18 a 22qq 15 a 22%
Humboldt 6.6 a 12qq 20%
Fuente: AFA/Grimaldi Grassi SA
Flavia Rossi
Analista de Mercado de fyo.com
Los primeros lotes de soja están entrando al circuito y los precios lo están confirmando. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires se había cosechado hasta el sábado pasado el 3,9 por ciento, sosteniendo la estimación de 40 millones de toneladas para la campaña. De concretarse este nivel de producción marcaría un nuevo récord respecto a los 38,3 millones de toneladas del año pasado.
Según la Secretaría de Agricultura (SAGPyA) se ha vendido internamente un mínimo de 8,5 millones de toneladas de poroto de la nueva campaña a exportadores y fábricas. Este volumen es suficiente para cubrir los 5,3 millones de toneladas que declararon tener comprometido al exterior hasta mediados del mes de marzo.
La relación se torna más abultada al considerar que de la campaña 2004/05 los compromisos al exterior apenas superan los 36 millones de toneladas (entre poroto y subproductos) contra los casi 41 millones de toneladas que declaran haber comprado en lo que va del ciclo. Teniendo en cuenta esto, el sector cuenta con casi 8 millones de toneladas más respecto a los compromisos cuando el año pasado a la misma fecha la relación era de 3,5 millones de toneladas.
Teniendo en cuenta esto, no es extraño que los contratos forward entrega en mayo se hayan negociado el viernes pasado a U$S 162, casi 10 dólares por debajo del nivel del año previo.