Una tendencia
La era del management agropecuario
Para esta década, el productor deberá afrontar un gran desafío: reducir sus costos de administración y comercialización. Además de aumentar la calidad de su gestión en estas áreas y mejorar la modalidad de venta.

Si bien para la opinión pública, el campo apareció como un sector pujante, eficiente y dinámico; recién a partir de 2002, quienes de una u otra manera, están relacionados con el sector agropecuario, saben que los beneficios recibidos fueron el resultado de los esfuerzos realizados en la década anterior.

En los 90, el sector agropecuario realizó un cambio importante, desafiado por un entorno internacional poco amigable: los subsidios de los países ricos, los precios internacionales bajos y la falta de apoyo estatal. Durante esa década se abrazó definitivamente la Siembra Directa, se adoptó el uso de tecnología transgénica, se tecnificó el sector, Internet irrumpió en el campo, se comenzaron a introducir semillas de alto potencial de rinde, se incrementó la fertilización y se le dio mayor cabida al asesoramiento por parte de los Ingenieros Agrónomos en las chacras.

Gracias a todos estos cambios, la producción de granos Argentina pasó de 45,8 millones de toneladas en la campaña 1994/95 a 84,0 millones de toneladas en la campaña 2005/06. La producción de soja, puntualmente, el cultivo estrella de los '90, aumentó en 187% en el mismo lapso, mientras que en trigo y maíz las variaciones fueron de 9% y 32%, respectivamente.

Al analizar este proceso, se pueden sacar tres conclusiones: en primera instancia, que el avance se dio gracias al espíritu de innovación, trabajo y sacrificio del productor argentino, quien no recibió por parte del gobierno ningún tipo de apoyo. En segundo lugar, es importante notar que los cambios se produjeron en contextos adversos, donde se hizo necesario innovar para no perecer. Y, finalmente, debemos reconocer que en general la dinámica estuvo muy relacionada con los aspectos productivos, con mejorar el rinde y la calidad de los granos así como en reducir los costos de siembra.

Vaivenes en el tiempo

El período que transcurrió entre 2002 y 2004, se caracterizó por ser un ciclo de precios en suba, más allá del apoyo que le dio al productor argentino la devaluación. Pero, 2006 ya se está planteando distinto. Los precios de la soja están por debajo del año pasado, ya que los stocks internacionales se han casi duplicado. Por otro lado, los costos de producción (combustibles, agroquímicos, maquinarias, etc.) también tuvieron un incremento de precios, lo que contrarresta el efecto benéfico de la devaluación.

Con respecto a esto último, hoy los analistas económicos señalan que la razón por la cual el tipo de cambio con el dólar se encuentra cercano a los 3 $ por dólar se debe a la fuerte intervención del BCRA; sin embargo, existe el riesgo de que al existir una pausa en esta intervención, el dólar caiga.

Todo esto apunta a que los años por venir no serán fáciles, y que será necesario que el sector asuma un nuevo desafío. Lo concreto es que ya se ha avanzado mucho en la eficientización de los métodos de producción y durante estos últimos años la inversión en maquinarias mejoró el parque de "fierros" del sector. Ante estos aspectos, "queda poco margen para reducir costos o aumentar rendimientos. �Por dónde podría pasar la mejora del sector? Creemos que la innovación de 2000 debería ser el management agropecuario".

Por lo tanto, "el desafío que afrontará el productor en la década del 2000 será reducir sus costos de administración y comercialización, aumentar la calidad de su gestión en estas áreas y, puntualmente, mejorar la forma en la que venden su producción".

Herramientas válidas

Habría que preguntarse qué hacer para responder a este desafío. Se debe juntar información, capacitarse y aplicar los conceptos del management que utilizan las grandes empresas internacionales en la explotación agropecuaria. Tomar los conceptos de economía, marketing, administración y finanzas más modernos y aplicarlos a reducir los costos y aumentar los rendimientos de la empresa agropecuaria, aunque, obviamente, sin perder de vista los aspectos productivos. El slogan del Congreso de Aapresid La era del empowerment "nos pone en evidencia de que los productores de punta ya son concientes de esta realidad y que apuntan a ello".

Por esta razón, "un grupo de personas del sector privado trabajamos para ofrecer una propuesta educativa a la altura de la demanda educacional, un postgrado en agronegocios, organizado por la Fundación Libertad, La Bolsa de Comercio de Rosario y Aapresid

El desafío está planteado y creemos que los empresarios agropecuarios, una vez más, estarán a la altura de las circunstancias.

Luis Ciucci[email protected]