El pasado lunes 27, los trabajadores del Senasa nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) decidieron ir al paro por 24 horas. La medida se basa en la demora que ellos perciben en la prometida implementación del escalafón para los trabajadores del cuadro permanente de la entidad.
La misma, se basa en un reclamo histórico, y tiene que ver con el reconocimiento a las actividades que desarrollan en pro del mantenimiento de la calidad y sanidad agroalimentaria a lo largo de todo el país.
Los trabajadores entienden que el dinero está disponible, pero que la entidad nacional lo ha desviado hacia otros destinos que poco tienen que ver con lo prometido, advirtiendo sobre cualquier eventual prebenda en este sentido.
Según el comunicado, la situación que sobrellevan los trabajadores del organismo por la falta de decisión sobre la apertura de la paritaria sectorial y la aprobación de un nuevo escalafón es insostenible. Desde la Junta de delegados también se denunció que el organismo desconoce el decreto presidencial, firmado en Diciembre de 2005. A su vez, reclaman que el presidente del SENASA lleva acumulado un superávit desde Enero del corriente, para la redistribución salarial a favor de los trabajadores.
También reclaman el pago de deudas salariales con la planta permanente y contratada, y el pago de todo lo expuesto dentro del sueldo de abril del corriente año.
Es decir, que dicen no estar pidiendo un aumento salarial, sino la redistribución de la masa salarial aprobada para el año 2006.
Por otro lado reclaman por la falta de políticas para el sector agropecuario, la falta de un Plan Ganadero que incluya a los pequeños y medianos productores, y la necesidad de llevar tranquilidad garantizando la estabilidad laboral de los trabajadores del Mercado de Liniers, proponiendo que fueran trabajadores estatales como lo fueron en otras épocas.
Lo llamativo del paro fue la ausencia del gremio UPCN, quien viene reclamando por los mismas mejoras de manera histórica. Sin embargo, en los momentos que se necesita la unidad para conseguir las mejoras reclamadas, estos gremios se muestran diametralmente opuestos. Pese a sostener las mismas banderas, se muestran enfrentados hasta lo increíble.
Esta confrontación limitó los alcances de la medida en materia de sanidad animal y de fiscalización, ya que algunos frigoríficos se limitaron a despostar y no a faenar, y mostró un duro cruce de acusaciones entre los gremios y sus representantes.
Por último, la semana se "coronó" con la prohibición de la exportación de ganado en pie desde la Argentina. Las internas en la Secteretaría de Agricultura de la Nación entre Miguel Campos y Javier De Urquiza evidencian el caos que rige bajo la firmeza de las órdenes presidenciales.
Sólo resta esperar que Liniers mantenga esta tendencia bajista, porque sólo así prometieron sentarse a negociar.