Unión jugó al fútbol como si estuviese por ascender
| |
Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Córdoba)
Aquella frase de Almafuerte, tan actual a la hora de traerla al terreno del fútbol, quedó una vez más vigente. "No te des por vencido, aun vencido", señalaba. Y fue el "caballito de batalla" que tuvo Unión para jugar su mejor partido en la temporada con todo en contra: porque traía diez fechas sin victorias, porque a la tarde habían ganado Defensa y El Porvenir, porque jugaba contra el puntero y porque en la cancha -al menos, mientras no llovía- había más de 20.000 personas en contra.
Cuando terminó el partido con los rafaelinos, Trullet dijo que "no sé si será por una cuestión de edad, pero me estoy poniendo conservador con los esquemas; ya no los cambio tanto". Sin embargo -y a pesar de las urgencias casi despiadadas que tiene el equipo-, Unión (y Trullet) se han transformado en imprevisibles. Anoche, el equipo se paró de entrada con un 4-3-1-2 (Rosales por izquierda en el medio, Pagano de "3" y Casanova de enganche), pero cuando a los 6 minutos perdía 1 a 0, pasó a un 3-3-2-2 (�el esquema preferido de Trullet?), con Pagano en el medio y Rosales como un enganche más y con libertad para moverse por todo el frente de ataque.
Así, con ese esquema, se vio lo mejor del equipo. Porque Rosales jugó un gran partido; porque Gil fue una buena compañía para tocar por derecha (algo contenido por la presencia de un jugador peligroso como Lázaro por su sector); porque Weiner, con su despliegue y desequilibrio (terminó acalambrado "hasta en los codos"), complicó a la defensa rival y porque el "Indio" Bazán Vera estuvo acorde con ese empuje y vitalidad que tuvo Unión cuando se decidió a atacar a Talleres.
Si le digo, hincha tatengue, que el partido de ayer es un envió anímico ideal para recibir el martes a El Porvenir (�cómo hizo para ganar cinco partidos seguidos?) y visitar el sábado a Defensa, los dos rivales en la lucha por la permanencia, usted me preguntará, con justa razón, cuál fue el impulso que tuvo Unión para jugar ayer su mejor partido del torneo. Y puede que tenga razón. Pero lo anímico cuenta. Aunque le puedo asegurar que Unión llega más agrandado a recibir a El Porvenir por lo bien que jugó en Córdoba, que por la victoria en sí. Aunque no lo crea.