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Enrique Cruz (h)(Enviado Especial a Córdoba)
Dicen que lo vieron emocionado. Y no es para menos. Carlos Trullet había dicho después de Rafaela que estaba cansado de empatar. Y quería una victoria, algo que fue a buscar asumiendo riesgos a Córdoba, a la casa del puntero.
"Cambié la estrategia ahí mismo, en el vestuario. La idea era armar línea de cuatro, pero, enterado de los resultados de El Porvenir y Defensa, les dije a los muchachos: "El agua nos llegó hasta los dientes, vamos a buscar el partido'. Y estoy convencido de que la Virgen hizo un milagro con nosotros. La amo porque siempre está conmigo", dijo el técnico tatengue en la lluviosa y fresca noche cordobesa.
"Hay cosas que pasan que no tienen explicación. Cuando llegamos al vestuario, después de haber tenido viento a favor durante todo el primer tiempo, ocupé el 80 por ciento de la charla en hablar sobre ese tema. Y resulta que, cuando salimos a jugar el segundo tiempo, nos encontramos con que el viento había cambiado y hasta era viento de tormenta. Después, se largó a llover y, hasta que hicimos el tercero, la cancha estaba rápida pero se podía jugar. Ni bien hicimos el 3 a 1 se vino el diluvio y ahí sí la cancha se hizo intransitable. Esas cosas no son casualidades", dijo un emocionado entrenador.
Trullet confirmó que el plantel concentrará mañana con vistas al partido del martes a las 21 ante El Porvenir y que la concentración seguirá la misma noche del partido. Tendrán libre el miércoles después del entrenamiento y el jueves volverán a concentrar para viajar el viernes a Buenos Aires, a jugar el sábado santo, a las 15.30, con Defensa y Justicia en Florencio Varela.
El titular de Glorioso '89, el doctor Rubén Decoud, estuvo durante la semana en Buenos Aires haciendo una gestión ante autoridades del Banco Nación Argentina.
"Si esto sale, de inmediato lo pondré a disposición de la comisión directiva para su conocimiento. Más no puedo agregar, pero significaría un aporte importante de dinero más otras cosas", dijo escuetamente el ex dirigente.
En la manifestación que se llevó a cabo el jueves (el banderazo), el titular de Siglo XXI, Juan Leonardo Vega, tuvo problemas "con cinco o seis muchachitos que estaban alcoholizados y, quizás, algo más, que vinieron sobre el final de la manifestación a increparme. Yo me había detenido para hablar con la gente y enterarme de algunas inquietudes, hasta que surgieron estos chicos. Pero desmientan que fui agredido y que me rompieron el auto, porque no fue así", señaló Juan Vega.
El vicepresidente primero, Jorge Molina, señaló a El Litoral que "en la comisión directiva tenemos diferentes criterios, pero eso no significa que estemos divididos. Algunas cuestiones se agudizan cuando las cosas no salen bien y pueden surgir a la luz ciertos comentarios que no son ciertos. Todos los dirigentes estamos afrontando esta situación".
Sobre su permanencia al frente de la subcomisión de fútbol, señaló que "nunca me gustó aglutinar el poder, razón por la cual trabajé en forma orgánica siempre, desde que me hice cargo. Ahora es lo mismo, ocurre que se sumaron algunos pares en virtud de que tenemos más trabajo", señaló.
Por último, Molina insistió en que "los jugadores saben muy bien cómo es la situación económica y entienden las dificultades. El fútbol de Unión no tiene presupuesto; a eso lo sabíamos desde el día en que asumimos. Y por eso, los ingresos deben ser extraordinarios para solventarlo", concluyó.
Los jugadores de Talleres vieron un partido distinto, al menos, del que vio el enviado de El Litoral. Por ejemplo, Darío Zárate no le encontraba muchas explicaciones a la derrota: "Debimos definirlo antes, erramos muchos goles. Talleres hizo un buen primer tiempo, pero no lo reflejamos en el resultado y después cometimos errores que nos costaron el partido".
Sobre la lluvia que castigó duramente a los protagonistas en el complemento, el volante aseguró: "Nos tocó tenerla de frente y nos pegaba en los ojos. No veíamos nada, ni a un metro. Realmente fue muy complicado".
Por su parte, el defensor Gabriel Oyola no ocultó su desazón y comentó que al ingresar al vestuario lloró. "Tenía mucha bronca. Jugamos mejor y fuimos superiores, y nos vamos con la sensación amarga de no darle los tres puntos a toda la gente que vino", dijo.
Sinceramente, si algo no se puede objetar de lo ocurrido anoche en el paraje Chateau Carreras es la legitimidad y justicia de la victoria de Unión.