En el Inta Reconquista
Jornada innovadora sobre algodón
Bajo el lema de "Innovando en algodón, una nueva propuesta productiva", el 31 de marzo pasado, en la Estación Experimental Agencia del INTA Reconquista, se desarrolló una jornada de capacitación y análisis de la actualidad y realidad sobre este cultivo denominado en otros tiempos "oro blanco".

Javier Pirola

En la jornada, además, se aprovechó la oportunidad para presentar en acción, una nueva cosechadora de algodón. En realidad fueron tres ejemplares idénticos, con características de arrastre, construida íntegramente por empleados del INTA Reconquista encabezados por el ingeniero agrónomo Orlando Pilatti.

Más de medio millar de personas, entre autoridades, profesionales, técnicos, productores, estudiantes y público en general que llegaron de las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero y Santa Fe se dieron cita para asistir y tomar parte de esta jornada que resultó un éxito total.

La jornada tuvo dos ámbitos de análisis, uno el institucional-político y el otro el técnico-productivo, los cuales funcionaron en simultáneo. Obviamente las temáticas que se abordaron estuvieron estrechamente vinculadas al impulso que se intenta darle al cultivo en las cinco provincias participantes. En el ámbito institucional-político se abordaron diferentes temas.

Luego se hizo un panel de productores innovadores y un cierre en conjunto de los ámbitos institucional-político y técnico -productivo.

Para terminar la jornada, hubo una exposición dinámica de cosecha con la nueva máquina de arrastre de algodón diseñada y construida por el INTA Reconquista y sobre manejo de rastrojos.

El alma mater de la cosechadora

El ingeniero agrónomo Orlando Pilatti trabaja en la E.E.A. del INTA Reconquista desde el año 1964, es decir que lleva allí nada más ni nada menos que 42 años, lo que se dice, toda una vida.

Este hombre, junto a otros cuatro empleados más de la Agencia que el INTA posee en Reconquista, desarrolló y ejecutó un proyecto que, en su primera prueba pública, dejó sorprendido a más de uno.

Su creación lleva el nombre de "Javiyú", un vocablo del idioma guaraní que traducido al castellano tiene diferentes acepciones pero muy parecidas unas de otras: pelusa, capullo, capullo de flor o lo que comúnmente llamamos pimpollo. La misma fue construida íntegramente en los talleres de la E.E.A. INTA de Reconquista.

El ingeniero Orlando Pilatti comentó acerca de los comienzos del proyecto. "Fue allá por el 19 de marzo de 2005, en una reunión del Proyecto Nacional de Algodón, cuando tuvimos la idea. Siempre sobre la base de que había que responder y dar una respuesta a la cosecha del algodón, ya que ni la cosecha manual ni la cosecha mecánica con "spicker" (arrancar), ni la combinación de ambas, ni las nuevas "strippers" (desnudar) que se estaban elaborando, daban una respuesta".

Luego siguió narrando acerca de los comienzos."Ese día, surgió la idea de hacer una máquina de arrastre, es decir, una máquina que sea tirada por un tractor y accionada por la toma de fuerza de ese mismo tractor agrícola", recordó.

"Con algunos elementos que ya teníamos y un diseño que elaboramos rápidamente, el 20 de mayo de ese año en la Expo Algodón de Avellaneda presentamos nuestra máquina de arrastre, consistente en una estructura que tiene la plataforma de cosecha "stripper", un limpiador del algodón y un tubo que lo descarga en un acoplado que va detrás formando un tándem con el tractor y la cosechadora", expresó.

Ventajas de costos

Consultado sobre las ventajas que tendría esta cosechadora para el productor, señaló "el costo operativo de esta máquina es muy bajo, ya que considerando todos los gastos posibles, más la amortización de la misma, y que la hectárea rinda sólo mil o mil doscientos kilos, en ningún caso va a exceder los 50 pesos la tonelada de costo la cosecha; contra 450 y 480 pesos si la cosecha fuera manual y de 250 a 300 si se contratan máquinas".

Finalmente manifestó "hay que tener en cuenta que hay un montón de factores que hay que tener en cuenta en el momento de cultivar el algodón para poder cosecharlo fácilmente con esta máquina, y algún productor dijo en la jornada que `tenemos que aprender nuevamente a cultivar el algodón, pero creo que el que ya trabajó con el mismo, enseguida va a aprender todo".

Características

Este fierro es una cosechadora integral de algodón, de arrastre mediante un agrícola común, con T.D.F. y acoples hidráulicos.

Posee un sistema de extracción del algodón "despojador", con plataforma de dedos inclinados, estáticos, de montaje flexible. Lleva un equipo limpiador del algodón en bruto, integrado con la unidad de cosecha.

El acoplado tolva de almacenaje del algodón es independiente, de enganche posterior. Es apta para cosechar cultivos con distintas distancias entre líneas, a condición que el suelo sea plano, en particular para cultivos en surcos estrechos, conducidos con las técnicas más actuales (alta densidad de plantas; de porte mediano a pequeño y con apertura de capullos concentrados para realizar una única cosecha).

La calidad intrínseca de la fibra no es afectada y el grado de limpieza es adecuado, facilitando el proceso de desmote.

En condiciones adecuadas de cultivo, cosecha más del 95% del algodón presente en las plantas.

Este proyecto está incluido en la idea de afianzar la producción algodonera como proceso agroindustrial, con sus partícipes laborales, sociales y económicos, sumando ideas y recursos apropiados para el desarrollo regional.

"Javiyú" es un proyecto desarrollado en la Estación Experimental Agencia del INTA Reconquista, con el apoyo de la Asociación para la Producción y Promoción Algodonera de Santa Fe (APPA).

Producción de algodón

Este sistema de producción de algodón pretende diseñar y ofrecer una tecnología sustentable desde el punto de vista social, económico y ambiental.

La sustentabilidad económica está relacionada con la perspectiva de incrementos de rendimiento, este modelo permite incrementos del 20% respecto del convencional.

La sustentabilidad ambiental se ve favorecida por la posibilidad de incluir al algodón en rotaciones con cultivos de cereales y oleaginosas, en planteos de siembra directa, disminuyendo la utilización de prácticas agresivas hacia el suelo, que caracterizaron al manejo convencional.

La sustentabilidad social se relaciona con la posibilidad de recuperar la cadena agroindustrial del algodón, que fue uno de los motores del desarrollo de nuestra región