En la Tate Britain
Las pesadillas neogóticas del romanticismo inglés
Una exposición permite a los visitantes penetrar en el oscuro mundo de la imaginación neogótica.
Una exposición que se inauguró en la galería Tate Britain, de Londres, explora las monstruosas pesadillas, preñadas de erotismo y violencia, del romanticismo inglés en las artes visuales. Abierta al público hasta el 1° de mayo, la exposición permite al visitante penetrar en el oscuro mundo de la imaginación neogótica, que si en la literatura se tradujo en obras como "El castillo de Otranto", de Horace Walpole, o "El Monje", de Matthew Lewis, tuvo también importante plasmación en la pintura. En su centro está la obra de un suizo de nacimiento, Henri Fuseli (1741-1825), que hizo toda su carrera, sin embargo, en Gran Bretaña junto a artistas visionarios como William Blake. Su imagen más famosa, cuya influencia iba a llegar hasta la era del cinematógrafo, es la titulada en inglés "The Nightmare": representa a una mujer tendida como en un desmayo sobre la que aparece acuclillado un grotesco íncubo mientras por una cortina asoma una cabeza de caballo enloquecido. "The Nightmare" ("La Pesadilla") creó una auténtica sensación cuando se exhibió en 1782 en la Royal Academy, de Londres, y todavía hoy resulta inquietante a pesar de su excéntrica teatralidad. Animado a seguir la senda del arte por el gran pintor Joshua Reynolds, Fuseli, que había estudiado para cura, viajó en 1770 a Roma, donde se juntó a un grupo de artistas ingleses y de otros países fascinados por las distorsiones anatómicas del manierismo y en especial el arte de Miguel Angel.
Influencias literarias
Sometidos a influencias literarias tan heterogéneas como la Biblia, la mitología griega, el mundo de las sagas escandinavas, el arte medieval y la poesía inglesa, desde Shakespeare hasta Milton, Fuseli y los artistas de su círculo crearon un mundo entre fantasmagórico, místico y grotesco. Entre sus méritos, y no es pequeño, está el de haber liberado a la pintura inglesa del realismo de géneros tan tradicionales como el retrato o el paisaje. Fuseli, Blake, Samuel Palmer, Flaxman, Benjamin West y otros artistas cerraron sus ojos a la realidad externa para abrirlos a un mundo interior, de visiones oníricas, muchas veces amenazadoras, pero siempre inquietantes. La exposición de la Tate dedica especial atención a Fuseli y a su contemporáneo, el gran William Blake (1757-1827), mucho más conocido que el suizo como ilustrador de la Biblia, Milton o Dante a la vez que como poeta místico. Fuseli está representado no sólo por la citada "Pesadilla", que se conserva actualmente en el Detroit Institute of Arts (EE.UU.), sino por otras obras de gran poder imaginativo, inspiradas muchas de ellas en obras de William Shakespeare, desde "Macbeth" hasta "El Rey Lear", o en "La Divina Comedia", de Dante Alighieri.
Diversas secciones
La exposición está dividida en distintas secciones que exploran temas concretos: desde la pesadilla gótica hasta la reacción del mundo del arte y la caricatura política (James Gillray) frente a los horrores de la Revolución francesa, que muchos, a esta lado del canal de la Mancha, relacionaron entonces con el Apocalipsis. Hay una sección dedicada al héroe gótico, torturado o encadenado como Prometeo, lo que permite a artistas como el propio Fuseli, George Romney, John Flaxman, explotar al máximo sus conocimientos anatómicos aprendidos de Miguel Angel. En otra se analiza las influencias del Antiguo Testamento, las sagas escandinavas, los dramas históricos de William Shakespeare o un poema de tema bíblico como "El Paraíso Perdido", de Milton. Algunas imágenes parecen directamente arrancadas de las novelas góticas del momento, con su grotesca temática de visitas nocturnas a cementerios o prisioneros encerrados en medievales mazmorras. Pero tampoco faltan, para completar el panorama, los cuentos de hadas -Oberón y Titania, de "Sueño de una Noche de Verano"-, ni las apariciones de fantasmas, entre ellos el del padre de Hamlet- o los aquelarres.
Joaquín Rábago-EFE
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