La recaudación impositiva provincial de abril fue de 127 millones de pesos. Ello implica un aumento en valores constantes del 1,76 por ciento con relación al mes anterior, y un incremento del 1,77 por ciento respecto de abril del año 2005. La recaudación total bruta de ese mes, incluyendo las transferencias a municipios y comunas por coparticipación, ascendió a 160 millones de pesos, es decir, un 7,9 % más que en marzo de 2006 y un 0,96 % más que en abril de 2005.
"No hay muchas sorpresas en este comportamiento estable de la recaudación", dijo a El Litoral el ministro de Hacienda, Walter Agosto. Según precisó, el cobro de Ingresos Brutos tuvo un crecimiento del orden del 5 % y, como contrapartida, se observa una caída en niveles similares de los aportes por la Ley 5110. "Esto está directamente vinculado con la reducción que ha tenido la alícuota. En realidad, la recaudación está cayendo menos de lo ocurrido con la alícuota por el hecho de que hay mayores niveles de actividad y de empleo registrado", apuntó.
Agosto ratificó la idea de no aumentar los impuestos, una de las consignas que se ha fijado este gobierno hasta la finalización del presente mandato.
"Esto tiene que ver con dos objetivos", sostuvo. "El primero, autoimponernos el desafío de que no todos los problemas del Estado se tienen que resolver por la vía fácil de aumentar los impuestos, lo cual implica un castigo muy importante a un sector de contribuyentes, que es el que históricamente paga sus tributos. Ese desafío impone austeridad y un trabajo cuidadoso en la administración de los gastos y de cómo se obtienen los recursos".
En segundo término, fundamentó la decisión a partir de la necesidad de consolidar el proceso de inversión en la provincia. "Uno de los temas que evalúa cualquier agente económico a la hora de efectuar una inversión es la estructura tributaria. Si ésta tiene todos los años un cambio para aumentar la presión fiscal, si hay incertidumbre e inestabilidad en las normas, eso conspira claramente contra el proceso de inversión. Éste es el otro objetivo por el que nos esforzamos para no subir los impuestos", dijo Agosto.
Respecto de si esta contención impositiva no podría disparar en el futuro una actualización tributaria que redunde en mayor presión, el ministro consideró que, en realidad, las futuras administraciones deberían pensar esta situación en cuanto al margen de capacidad contributiva con la que contarían.
"La idea de que los gobiernos no aumenten los impuestos deja un margen. En la medida en que tengamos alícuotas con niveles relativamente bajos, se deja un margen de mayor capacidad contributiva que, hoy por hoy, no se está tocando. Además, tampoco deben existir medidas tributarias drásticas; deben ser graduales", advirtió.