La Asociación Evangélica Filadelfia de Santa Fe desmintió que "el señor Oscar Alberto Castro (45), mencionado como pastor" de esa institución, haya ocupado cargo semejante. Castro fue asesinado el 29 de abril en Santo Tomé, por tres muchachos, quienes lo acusaban de haber abusado de una nena de 6 años.
"No tenía ningún cargo eclesiástico", subrayó el pastor presidente, Roberto Torres, en correspondencia enviada a El Litoral. Además, informó que el inmueble citado como templo "pertenece a esta Asociación", pero "hace casi dos años que no se realizan reuniones", y fue prestado en 2005 a otra entidad.
En cambio, afirmaron que como "el lugar se estaba deteriorando", Castro, quien asistía con toda su familia a la Iglesia Central de Santa Fe, "se ofreció para cortar el césped y dejar el lugar en condiciones para una posible venta". Esto habría sido pactado al menos diez días antes del trágico episodio.
En lugar de Castro, el pastor a cargo es Carlos Dunand, consagrado hace 10 años, según se informó en la gacetilla de prensa. No obstante, los vecinos del barrio Villa Adelina Este de Santo Tomé, constataron que el galpón de medianas dimensiones, ubicado en Tomás Lugari y Centenario, tenía un cartel de chapa que decía: "Iglesia Evangélica Filadelfia. Culto lunes 20 hs.".
Se trata de un cuarto de diez metros de largo por tres de ancho, con paredes de bloque y techo de chapas de cinc, donde tiempo atrás también había funcionado un templo.
De allí provino un disparo y al instante los vecinos vieron salir corriendo al supuesto pastor, perseguido por tres jóvenes que lo acusaban de haber abusado de una niña. Castro cayó en calle Roverano, entre Libertad y Belgrano, en cercanías del cuartel de Ingenieros Anfibios.
Cabe aclarar que el fallecido se llama Oscar Alberto Castro, y no Oscar Raúl Castro, otro pastor del Centro Evangelístico Maranatha, de 1° de Mayo 4959, que luego de ocurrido el crimen se comunicó con este diario para notificar que nada tiene que ver con el episodio de Santo Tomé.