El matrimonio Maldonado denunció públicamente la situación por la que está pasando su familia, a más de cuatro años del asesinato de uno de sus hijos. Un juez condenó a 18 años de cárcel a un hombre por ese delito, y la Cámara de Apelación Penal revocó la sentencia, por lo que el acusado quedó libre y volvió al barrio.
"El asesino se anda luciendo por todo el barrio", protestó Ricardo Maldonado, padre de la víctima, que llevaba el mismo nombre. Contó que vive "a tres cuadras de casa", y que teme por su familia, principalmente "por los nietos".
El 14 de octubre de 2001, un domingo de elecciones, amaneció con la noticia del doble homicidio de barrio Los Hornos. A Ricardo Maldonado (h), lo mataron junto a su amigo Raúl De Dominiche, en el interior de un Valiant 4 color blanco, mientras tomaban cerveza, en horas de la madrugada.
Esther, la madre de Maldonado contó que esa noche "hubo una discusión en un pool" de calle Saavedra, a dos cuadras de la Comisaría 9°. "Dicen que mi hijo lo `gastó' -al acusado del crimen-, y pelearon a mano limpia", recordó. Después junto con su amigo, se fue a la casa del padre, en Ruperto Godoy a la altura de calle San Lorenzo, donde más tarde fueron emboscados.
La policía supo del episodio por un llamado anónimo, y pronto intervino el juez de Instrucción, Carlos Ferrero. Ese mismo día, quedó detenido el principal sospechoso, pero pronto fue liberado.
Un año y diez meses después volvió a quedar tras las rejas acusado de tentativa de homicidio. "Lo agarraron con un pistolón, cuando intentó matar a otra persona", dijeron los padres de Maldonado.
A partir de entonces lo juzgaron por el antiguo caso. El fiscal de la causa pidió que se lo condenara a perpetua, y el juez Luis Malfante le dio 18 años de cárcel, en febrero de este año. El mes pasado, la Sala II de la Cámara de Apelación Penal resolvió anular el fallo y liberar al acusado.
"Tenemos miedo por mis nietos", confesó Esther, que en un año perdió sus dos hijos varones. El primero tenía 21 años y sufrió aneurisma cerebral. Ricardo falleció a los 32 años producto de las heridas de bala.
"El más grande de mis nietos estaba por cumplir los 14 años cuando partió el padre", relató Esther, que a su vez es abuela de otros dos, un bisnieto, y "otro que viene en camino". El mayor "está con ese veneno que quiere vengar al asesino del padre, y ahora tiene 18 años", remató la mujer.