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Alberto Sánchez(Enviado Especial a Buenos Aires)
Algunos de los clubes en los cuales "Pedrito" demostró sus grandes condiciones no sólo futbolísticas sino humanas fueron Colón y Argentinos Juniors (en nuestro país), y el Lecce (en Italia), donde culminó su carrera y actualmente hace las veces de "manager".
Justamente ese trabajo estuvo realizando por estas tierras, viendo jugadores con posibilidades de emigrar a Italia. Pero también hizo un lugar en su cargada agenda para pasear y dedicarle algo de tiempo a disfrutar de lo que más le gusta, y así lo explicó: "Estoy en el país desde hace 20 días y aproveché para venir a esta exposición para recordar muchas cosas que tienen que ver con todo el fútbol argentino, ya sea de los clubes como de la selección. Además, me encontré con mucha gente amiga que hacía muchísimo tiempo que no veía. Realmente, esta exposición me trajo recuerdos muy lindos".
Con mucha amabilidad, se sometió a una breve entrevista, en la cual evidenció su incondicional amor por la rojinegra.
La Copa del Mundo a disputarse en Alemania se acerca y Pedro Pablo Pasculli es una voz que no se debe desaprovechar con respecto al tema.
La cantidad de años vividos en la península hicieron que a Pasculli se le pegara el acento italiano.
Sin embargo, lo que el tiempo no pudo borrar es el gusto futbolero original de quien disputó tantos partidos en un fútbol tan distinto al nuestro.
En muy poco tiempo se cumplirán 20 años de la obtención de la segunda Copa del Mundo por Argentina en el Estadio Azteca de México.
Pedro Pablo Pasculli no solo integró el plantel sino que fue protagonista fundamental por ser el autor del gol con el que el seleccionado nacional derrotó a Uruguay en octavos de final.
El as de espadas
En la Selección Argentina campeona del mundo en México '86, Pedro Pasculli compartió la formación con el más grande, Diego Armando Maradona, sobre quien opinó de la siguiente manera: "Lo de Diego en México fue sencillamente impresionante. Se lo merecía por todo lo que trabajó para que así fuera, en especial, después del fracaso del mundial '82 en Italia. Si bien es cierto que Bilardo estableció un orden táctico y estratégico, él se encargaba de desarmarlo sólo para establecer la ventaja necesaria para consagrarnos campeones".