Estados Unidos está penando por el deterioro de sus trigos invernales
Trigo: frenarlo sería desacertado
Pasó el informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, más alcista que lo previsto merced a la fuerte reducción del stock maicero 2006/07 de Estados Unidos, ciclo actualmente en siembra.

Pablo Adreani

En soja, conservadora proyección de rindes estadounidenses sobre mayor área y una cosecha que disminuiría ligeramente, pero con las mayores existencias históricas al fondo de la foto.

En trigo, todo es menor que en el ciclo precedente, con consumo aún superior a oferta: la cosecha mundial cae 20 millones de toneladas, pero el consumo cae sólo 11 millones, consolidando la reducción del stock (pasó de 150 a 143 millones y ahora se proyecta en 129).

En este contexto, y con Estados Unidos penando por el deterioro de sus trigos invernales, la noticia de que el Gobierno cerraría el registro de exportaciones de trigo 2005/06 cayó como una bomba sobre el mercado nacional. Provocó, aun sin estar confirmada, bajas en el disponible y los futuros.

A nuestro juicio, dicha limitación sería desacertada, fuera de tiempo y basada en un mal diagnóstico. Máxime si consideramos que la Argentina integra el reducido lote de proveedores, notoriamente menor en cantidad a los países demandantes de trigo.

Desacertada y extemporánea. Porque va contra la lógica del mercado, el cual transcurre el trimestre en que, históricamente, afirma sus precios tras la cosecha. Así, se vería afectada la renta de un año en que miles de productores sufrieron dos episodios de sequía primavera-estival. Además, claro, de influir en la próxima temporada, exactamente al mismo tiempo en que la Secretaría de Agricultura dice que el área a sembrar podría aumentar a 5,9 millones de hectáreas y recuperar casi plenamente el espacio que tuvo el trigo en 2004/5. Ya se está hablando de reducir intenciones particulares de siembra y de aplicar menor nivel tecnológico, ante este panorama.

Infundada. Pues si bien pensamos, no hace mucho, en un virtual desabastecimiento hacia julio, con el remanente en manos de productores, y la molinería y la exportación pugnando por un saldo capaz de afirmar los precios, en el citado escenario internacional destacamos cómo el precio FOB Golfo subió últimamente 30 dólares a 215 dólares, el nivel máximo en cinco años; mientras el FOB Argentina aumentó 12 dólares, punto que torna injustificable una posible limitación a las exportaciones.

Sin reiterar nuestras recientes opiniones, recordaremos que el 20 de enero señalamos que "el trigo y sus derivados parecen ser el siguiente objetivo gubernamental".

En 2005, el cereal valía 235-250 pesos y subió 23/36 por ciento. Con una competencia dura por el saldo, "�influirá una administración que no puede permitirse transitar un 2006 complicado en lo económico, so pena de repetir experiencias nefastas?", decíamos a comienzo de año.

El 3 de febrero, en plena suba internacional, vimos que las necesidades de los molinos brasileños obligaban a la exportación local a salir a comprar "sí o sí" disponible. El 17 de febrero, cuando analizamos los costos de importación en Brasil, destacamos que allí "dicen que lo que podría evitar un recalentamiento del precio es la adopción de salvaguardias conforme al reciente acuerdo bilateral, o bien que el Gobierno argentino adopte una medida social para mantener el precio del pan".

El 7 de abril, con Brasil todavía sin definir 1,9 millón de toneladas, igual tonelaje sin vender del cual dispone la exportación argentina y un millón ya compradas y aún no embarcadas, preveíamos un repunte "si el Gobierno no se mete, porque tras el 1,2 por ciento de la inflación en marzo, el fantasma de la carne sobrevuela a los campos agrícolas".

Hoy nos preguntamos si el Gobierno, ante datos confirmados ajusta la cosecha como los privados estiman (al menos 13 millones de toneladas en la cosecha 2005/6, más stocks), no se equivoca cuando parte de exiguas cifras para la campaña actual y sobre ellas edifica un potencial despropósito que puede ser tan lamentable como el caso de la carne vacuna.