El profesor especializado en historia moderna europea y alemana Peter Fritzsche estudia en "De alemanes a nazis (1914-1933)" (Siglo XXI Editores) el fenómeno de apoyo masivo de la población alemana al nazismo. Siguiendo una interesante estructura que consiste en comenzar cada capítulo con una fotografía documental de la época, que de alguna manera sirve de guía y concentra los temas tratados, Fritzsche comienza por datar la fecha crucial para el devenir triunfalístico del nacionalsocialismo:"Los historiadores de Alemania tienden a pasar por alto la promesa nacionalista de 1914 para iniciar sus relatos del nazismo con la traumática derrota militar del país en 1918. Consecuentemente, entienden el nazismo más como el resultado de una situación de extrema penuria que como una movilización popular, y a los votantes nazis más como víctimas de las circunstancias que como participantes activos y conscientes de su elección". 1914 sería, pues, el año clave, "el punto de partida adecuado para un relato de por qué y cómo los nazis llegaron al poder".
El primer capítulo se abre, consecuentemente, en 1914, y con la foto de los berlineses que se reúnen "espontáneamente" frente al Schloss el 1° de agosto de 1914.
Fritzsche sostiene que para entender ese fenómeno hay que analizarlo tanto en términos de ideas y deseos como en términos de traumas y penurias, y que es "la idea nacional, la satisfacción de defender lealmente ese ideal, y las renovaciones que este ideal implicaba" lo que movió a la población alemana. No fueron, como suele afirmarse, ni la derivación desdichada del desastre económico, ni la crisis política, ni la hostilidad hacia los judíos; en suma, no fueron el odio y el miedo, sino la esperanza y el optimismo, a los que los nazis apelaron de manera original y eficaz, afirmados en una corriente de entusiasmo patriótico y voluntad de participación y sacrificio.