Los chiquitos de los jardines maternales y de infantes del Movimiento Los Sin Techo protagonizaron ayer su propio "desfile patrio" por las calles del sur hasta la Plaza de Mayo, donde celebraron el cumpleaños de la Patria con un acto peculiar, sin protocolos ni figuras de renombre.
Alrededor de 350 personas, entre chicos, docentes y padres, se reunieron primero en el Ministerio de Educación donde esperaban entregar en persona a su titular, Adriana Cantero, los informes elaborados por el Movimiento sobre la realidad de la infancia en la zona marginal. La ministra no se encontraba en el edificio y la delegación fue atendida por funcionarios de la cartera.
Luego marcharon hasta la plaza, portando carteles con consignas sobre los derechos de los niños: a la salud, a la educación, a un techo. Por el frío, abundaban las camperas y ponchos, pero el entusiasmo de los pequeños no decayó.
"Quisimos hacer un festejo patrio distinto: trajimos a los chicos al centro porque los funcionarios no van a la villa", criticó Nilda Díaz, coordinadora de los jardines del Movimiento Los Sin Techo.
Los pequeños -disfrazados de gauchos, damas antiguas o mazamorreras- se entretuvieron repartiendo escarapelas y tarjetas alusivas al 25 de Mayo a los paseantes.
En el acto, hubo discursos cargados de críticas a la situación que atraviesan los pobres en la ciudad. "En Santa Fe, nacen alrededor de 2.500 niños por año en los barrios marginales, de los cuales el nivel inicial no obligatorio alcanza sólo al 50 por ciento de los niños santafesinos", dijo Díaz. Explicó a El Litoral que "ésta es una realidad que debemos subsanar porque el mayor desarrollo neurológico de los chicos se produce desde la gestión hasta los 3 años".
La entidad posee 16 jardines maternales y 2 salas de 5 años, con un total de 700 chicos, ubicados en 14 barrios periféricos. En el texto que acompañó el material entregado en el MEC, el Movimiento señala que los niños que atiende "forman parte de un grupo inmenso de analfabetos o semianalfabetos que no tienen esperanzas, que no tienen proyección hacia el futuro, que son nuestro futuro y que son influenciables".
Los informes que dejaron en la cartera educativa incluyen un muestreo madurativo entre un niño que no asiste a un jardín y otro que sí lo hace, un censo realizado en los barrios sobre la cantidad de chicos que van a los maternos y un sondeo sobre qué opinan los padres de la educación de sus hijos.