La impugnación del ingreso del ex comisario bonaerense Luis Patti a la Cámara de Diputados desató una polémica que excedió al Congreso de la Nación, donde tuvo lugar el debate formal. Repartidos entre quienes consideraron que la medida "fortalece las instituciones democráticas" y quienes la calificaron como un "peligroso antecedente", constitucionalistas, legisladores, y dirigentes políticos tomaron posición frente al caso, mientras el ex intendente de Escobar planteó ante la Justicia la inconstitucionalidad del rechazo a su ingreso como diputado del Partido de Unidad Federalista (Paufe) dispuesto por la Cámara Baja.
Con la acción de amparo ante la Justicia electoral, el ex comisario bonaerense pidió que se impida la asunción de su reemplazante, el oficialista Dante Camaño, hasta que se resuelva la cuestión de fondo. Este dirigente, hermano de la bonaerense Graciela Camaño y cuñado de Luis Barrionuevo, vio frustrada por segunda vez la posibilidad de asumir su banca. La misma noche en que se le negó a Patti el ingreso al cuerpo, el dirigente sindical -quien figuraba como suplente del ex intendente en la boleta del Paufe- observó perplejo cómo el kirchnerismo rechazaba su jura inmediata, con el argumento de que este hecho desvirtuaría el verdadero sentido de la sanción al ex comisario sospechado de haber participado en la desaparición y asesinato de varias personas durante la dictadura.
Ahora, deberá esperar a que la jueza María Servini de Cubría se expida sobre el planteo de inconstitucionalidad, hecho que, se presume, ocurrirá el viernes.
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La tarea de Servini será compleja. Varios constitucionalistas que se han expresado críticamente sobre la impugnación a Patti: tanto Daniel Sabsay, como Gregorio Badeni y, en menor medida, Félix Loñ, coincidieron en que no estaban reunidos los requisitos mínimos para prohibirle el acceso al Congreso, y que el diputado electo por el Paufe no está alcanzado por alguna de las inhabilidades e incompatibilidades que vedarían el acceso a ese cargo.
"Más allá de la de la fuerza moral de los argumentos que esgrimieron los diputados que rechazaron el ingreso de Patti, (la decisión) es un precedente peligroso", dijo Sabsay.
Desde otro enfoque, Eduardo Barcesat y el Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) sostuvieron que la decisión de los diputados "cumple con las obligaciones constitucionales e internacionales de protección de derechos humanos y fortalece, por lo tanto, el proceso democrático en la Argentina".
Las dos visiones discrepan a la hora de considerar el nivel de prueba necesario para dar por segura la participación de Patti en los delitos de lesa humanidad que se le imputan. Los argumentos de los críticos de la impugnación descansan sobre la inexistencia de causas abiertas o de condenas vigentes contra el ex comisario, referidas a los asesinatos de Osvaldo Cambiaso y Jorge Pereyra Rossi, la desaparición de Gastón Goncalvez y la tortura a Luis Gerez. En cambio, para quienes la impugnación de Patti es correcta, la gravedad de las violaciones a los derechos humanos de las que se lo acusa hace que la "prueba suficiente de participación" aplicable en su caso "tenga carácter excepcional".
Esta línea de razonamiento fue expresada en el recinto por Elisa Carrió, quien hizo hincapié en el carácter de "lesa humanidad" de los delitos que se le atribuyen a Patti, y concluyó que en tanto persista un grado razonable de sospecha en torno a su participación en aquellos actos, el Estado no puede proveerle inmunidad.