Escándalo en un geriátrico


El gobierno provincial intervino hoy el geriátrico Jorge Raúl Rodríguez de Rosario y separó a su directora Graciela Silvero de su cargo hasta tanto concluya el sumario iniciado por la denuncia de haber festejado su cumpleaños en el establecimiento con la presencia de un stripper, a lo que se suman los destratos padecidos por los 59 ancianos alojados allí.

El anuncio fue hecho por el secretario de Promoción Comunitaria de la provincia, Juan Carlos Forconi, quien además anunció que también se le aceptó la renuncia al director provincial de la Tercera Edad, Osvaldo Ortolani, presentada esta mañana tras hacerse pública la denuncia.

La directora del geriátrico fue denunciada por empleados y ancianos por haber realizado en el lugar una fiesta con un stripper, aparentemente para festejar su cumpleaños y su divorcio, se informó hoy. El hecho tuvo lugar en el mes de febrero, en horas de la siesta.

La presentación fue acompañada por una fotografía en la que presuntamente se aprecia a Silvero, sobre un musculoso stripper. También aparece la jefa de enfermeras bailando con el joven.

Silvero admitió esta mañana a radios locales que "se realizó un festejo de mi cumpleaños y pusimos una mesa larga para el festejo, pero los abuelos estaban a unos 60 metros del lugar".

"Las compañeras cerraron las ventanas, entonces yo pregunté qué pasaba y me dijeron `se viene un regalito de cumple' y apareció el stripper, que incluso bailó conmigo", relató.

Remarcó que "yo asumiré las responsabilidades porque hace tres años que soy directora y anteriormente me desempeñé como administradora durante diez años".

Forconi manifestó que "he tomado conocimiento (del caso) y me puse en contacto con el gobernador Jorge Obeid, quien de inmediato dispuso la intervención del geriátrico y también la separación del cargo del cargo al director de la Tercera Edad, que es un cargo político".

Precisó que "a la denuncia la tomamos como verosímil", aunque "se hará el correspondiente sumario y tenemos que analizar todas las irregularidades que denuncian".

En la presentación, se señala que 37 ancianos necesitan atenciones especiales porque no pueden desplazarse por sus propios medios, no tienen una calefacción adecuada y que en muchos casos las cocineras se hacen cargo de las guardias de enfermería, además de que la visita médica es prácticamente inexistente.

Los denunciantes pidieron que sus identidades sean preservadas para no tener problemas en el trabajo y por temor a que se tomen represalias.