Juan Rulfo es una marca registrada

Familiares herederos del escritor mexicano Juan Rulfo obtuvieron el registro de una marca con el nombre del autor, lo que les da derecho a comercializarlo, comunicaron fuentes del Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual.

La decisión, confirmada por el portavoz del IMPI, Eduardo Mendoza Zaragoza, se produce en un momento en que existe un divorcio entre la familia Rulfo y la asociación civil que otorga el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe "Juan Rulfo", que se entrega en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara.

Los primeros pretenden que se elimine el nombre de Rulfo del premio y desde fines de noviembre pasado han pedido esa medida, que los organizadores del premio no han aceptado y convocaron el 27 de marzo una nueva edición del premio, la XVI.

El portavoz del IMPI señaló hoy que la decisión de crear la marca, que pidió un familiar del escritor el 2 de diciembre pasado y se aprobó el 24 de abril, "confirma algo que de pleno derecho" asiste a los Rulfo.

Según las leyes mexicanas los herederos en línea directa del escritor pueden usar su nombre por un período de cien años.

Fuentes de la Fundación Rulfo consultadas consideraron que al aprobarse el registro de marca se completó un "trámite normal" que es "positivo para la familia Rulfo", dispuesta a llevar a los tribunales el caso y exigir la retirada del nombre del escritor del certamen.

La FIL difundió hoy un comunicado donde precisa que la decisión del IMPI "no afecta en ninguna manera la convocatoria al Premio que se lanzó el pasado mes de febrero, ni tampoco compromete el proceso de selección del ganador o la entrega, prevista para noviembre de este año".

El Premio Juan Rulfo, según precisa la nota, "no es ni un producto ni un servicio, y menos aún tiene fin comercial alguno", y señala que el mismo "no es usado en forma de marca o signo distintivo alguno" sino para denominar al certamen, lo que lo aparta "de los derechos que la Ley de la Propiedad Industrial le confiere al titular de una marca registrada".

Con esa posición coincide el abogado mexicano José Luis Caballero, especializado en propiedad intelectual. Según él el registro de la marca "no tiene absolutamente ninguna implicación" para el premio literario ya que haberle puesto ese nombre no constituye a su juicio "la utilización de una marca.

"Más que constituir una afectación a los intereses del autor y la sucesión, es un agravio brutal a la memoria del propio autor", aseguró Caballero. Para este letrado el objetivo de este registro es más que nada "desprestigiar el premio literario más importante" que se organiza en México.

El abogado cree que el IMPI se equivocó, que la marca "no debía haber sido otorgada" y que "es perfectamente impugnable ese registro". Considera que el patronato que organiza el Premio de Literatura Juan Rulfo "es un usuario anterior, que ha dado prestigio y popularidad al certamen y que lo ha hecho de manera continua y pacífica" por lo que consideró la decisión de la familia de "acto absoluta y totalmente caprichoso".

La familia, molesta por unas declaraciones de Tomás Segovia, ganador del certamen 2005, sobre el autor de "Pedro Páramo", exigió el año pasado que se retirara el nombre de Juan Rulfo del premio literario.

"Es un escritor misterioso, nadie sabe por qué tenía ese talento porque en otros escritores uno puede rastrear el trabajo, la cultura, las influencias, incluso la biografía, pero en Rulfo es un puro milagro, nadie sabe por qué tiene ese talento", fueron las palabras de Segovia que molestaron a los Rulfo.

%s(EFE)