Entre mañana y el viernes en el marco de la exposición Agroactiva, que tendrá por escenario campos de Ballesteros en la provincia de Córdoba, quedaría definida la venta de maquinaria agrícola argentina a Venezuela. La operación, puesta en dudas la semana pasada por algunos empresarios, "está viento en popa" dijo a El Litoral el ingeniero Mirko D'Ascanio, socio de Industrias D'Ascanio SRL, firma radicada en Las Parejas y que participa en la millonaria operación.
Es más, el empresario relativizó los inconvenientes denunciados la semana pasada por algunos de sus pares aunque admitió que "los tiempos venezolanos son más lentos que los argentinos. Nunca hubo motivo para decir que se había roto la negociación. Actualmente, todo indica que está viento en popa" aseguró D'Ascanio, quien comentó además que esta semana el presidente venezolano, Hugo Chávez, firmó el punto de cuenta, operación que en el país caribeño implica habilitar los fondos para la importación.
Ahora, resta la rúbrica del acuerdo entre las distintas firmas y el Fondo de Desarrollo Agropecuario, pesquero, forestal y afines (Fondafa), la institución venezolana que comprará maquinaria agrícola por 113 millones de dólares en el presente año y que repetiría la adquisición durante un lustro.
El inicio de este negocio, que se encuentra a la firma entre las partes, fue en setiembre del año pasado cuando unas 60 empresas argentinas, entre ellas cinco santafesinas, asistieron a la exposición de Bariñas. Todas las participantes ganaron el derecho a ser proveedores exclusivos en esta primera etapa al gobierno venezolano que trabaja en equipar a sus agricultores. La negociación fue coordinada por la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y ahora llegará la etapa de los acuerdos particulares que están ya predeterminados.
"Lo que resta negociar son los plazos de entrega de la maquinaria y la forma de pago", aseguró D'Ascanio quien reconoció que cada uno de los sectores participantes tiene observaciones que negociar aún pero que espera estén finalizadas esta semana.
En principio, a los 30 días de la firma del contrato, llegará el 30 % del dinero venezolano y la mercadería será entregada en tres etapas: 90, 180 y 270 días.
La operación forma parte de los acuerdos generales alcanzados entre los gobiernos argentino y venezolano que, en una primera etapa, contemplaron petróleo y genética bovina. "En este caso, lo paga el gobierno venezolano porque interpreta que nuestras herramientas son de muy buena calidad. Actualmente, se equipan en el mercado brasileño. Hoy nada parece indicar que haya marcha atrás en el negocio" afirma el industrial.
Además, subraya la importancia que tiene la venta para el sector de maquinaria agrícola que "ingresa a una etapa de trabajo normal después de tres años de hacerlo a destajo por el gran movimiento que tuvo el sector. En el caso de nuestra firma, la venta pactada significa algo así como el 40 % de la facturación anual".
La mayoría de las 60 empresas que venderán maquinaria agrícola a Venezuela están radicadas en provincia de Buenos Aires, algunas en Córdoba y siete en la provincia de Santa Fe.
Cuatro de las firmas santafesinas están asentadas en Las Parejas, una en Armstrong (Crucinelli) y dos en El Trébol (Bossio y Bauducco).
Desde Las Parejas, Industrias D'Ascanio enviará silos, limpiadoras de cereales y descompactadora de suelos; Apache irá con sembradoras y descompactadoras; Ombú con cabezales maiceros, rastras y monotolvas y Superwalter con rastras y sembradoras.
De los 113 millones de dólares, 15 de ellos corresponderían a las firmas santafesinas.
El acuerdo global permitirá exportar 1.000 tractores, 260 cosechadoras, 400 sembradoras, 320 pulverizadoras y 300 fertilizadoras.
Fondapa
El Fondo de Desarrollo, Agropecuario, Pesquero, Forestal y Afines (Fondafa) es un organismo público, dedicado a ejecutar la gestión crediticia del Estado venezolano para esos sectores con el objetivo de viabilizar el acceso de los pequeños y medianos productores a los recursos financieros necesarios para convertir su actividad en generadora de productividad y mejorar la calidad de vida individual y comunitaria.
De la redacción de El Litoral