"Se lanzó una etapa distinta en la política de la Empresa Provincial de la Energía en la lucha contra el fraude y el hurto", dijo Luis El Halli Obeid al presidir el Seminario de Control Integral de Pérdidas que se realiza para el personal directivo y técnico de la empresa, miembros del gabinete provincial, del Poder Judicial, de la Defensoría del Pueblo, legisladores, concejales y de organizaciones gremiales.
El interventor de la empresa indicó que "el objetivo es analizar todos juntos un problema que es un flagelo de este servicio público" y, además, enfatizó que "la EPE sale fuertemente a combatir el hurto y el fraude y lo hace de manera inteligente".
El funcionario explicó que hasta el momento se actuaba de manera automática contra el fraude y el hurto pero a partir de ahora "vamos a resolverlo de una manera eficaz y eficiente, que nos represente el menor gasto posible y el menor costo institucional posible" y puntualizó que sobre la base de datos de consumo de energía disponible es posible "conocer el comportamiento de los clientes y de antemano saber cuáles son los que pueden estar incursos en irregularidades".
"En términos de energía, es aproximadamente el 13% de la que se opera. Y en dinero el 10% de lo que factura", resumió el titular de la EPE al hablar de qué significa que la compañía estatal sufra un 22,7% de pérdidas no técnicas, un término que habitualmente se utiliza para referirse a conductas delictivas: fraude o hurto de energía.
Expresó que si el porcentaje no baja en al menos 4 puntos durante 2006 y otro tanto en 2007 la distribuidora estatal "no tiene destino".
Sobre la pérdida en facturación, expresó: "Iremos primero por los pudientes que presentan situaciones irregulares y lentamente por los sectores carecientes porque los asentamientos y barrios carecientes necesitan inversión".
"Ahora vamos por todos", prometió el interventor que se ha propuesto bajar la energía que no se factura en un 70%, si se cumplen los 8 puntos previstos para 2006 y 2007.
Para ello habrá un inspector cada 4 mil clientes y se accionará en forma selectiva sobre los usuarios sospechados. Al mismo tiempo volverán los "barridos generalizados" que ya realizaron en forma conjunta con las facultades regionales de la UTN, tanto en Rosario como en Santa Fe, los dos distritos con mayores problemas, al que le sigue San Lorenzo.
Obeid dijo que "dentro de dos años podremos hablar seriamente de que la EPE dejó de perder plata de manera boba".
Explicó que la mitad del 10 por ciento del dinero que se pierde es mérito de "sectores pudientes". Éstos serán el primer blanco de las inspecciones.
La otra mitad de quienes "teniendo recursos cometen fraudes con la energía", lo hace alterando directamente los mecanismos de medición o con los llamados retornos por neutros -un ardid que pone en peligro la vida de quien lo lleva a cabo- o modificando la línea de entrada, simplemente con cables paralelos.
La EPE pierde por este concepto unos 80 millones de pesos por año sólo si se considera el aspecto comercial. En realidad, la cuenta es mucho mayor si se añade otro ítem: el costo de la sobreinversión en redes que debe soportar el consumo no facturado.
El robo de electricidad favorece el uso irracional, que ante temperaturas muy altas o muy bajas se dispara en forma de picos.
Ese fue uno de los temas que ayer se expuso en el encuentro realizado en Rosario, del que participaron más de 300 personas.
Se estima que las instalaciones eléctricas en redes y otros equipos -los activos de la empresa, que tienen una vida útil de 30 años- han costado unos 2.850 millones de pesos.
Cada año se deben hacer trabajos de mantenimiento, renovación de materiales y cubrir el crecimiento vegetativo por aproximadamente el 3% de esa enorme cifra, lo que representa unos 86 millones de pesos.
Las redes alimentan tanto a los usuarios que pagan sus facturas como a quienes defraudan a la EPE, hurtan electricidad o están directamente enganchados: es decir las llamadas pérdidas no técnicas, que implican sumar otros 12 millones de pesos de sobreinversión en redes.
Los diputados socialistas Antonio Bonfatti y Raúl Lamberto expresaron su preocupación en torno a lo informado por la EPE sobre el fraude y hurto que perjudican al servicio y su facturación. Insistieron con la necesidad de obtener respuestas claras y concisas por parte de la empresa a través de las vías y mecanismos institucionales que corresponden al sistema democrático.
"Por falta de inversión y por no atacar el fraude energético, la EPE se ha convertido en una empresa ineficiente. Si bien nunca es tarde para reconocimientos, esto se debería haber hecho antes y, no, precisamente en el marco de un seminario", afirmaron los legisladores en alusión a la actividad que la empresa realizó ayer en Rosario.
"Vemos con agrado que se trabaje en torno a soluciones después de tanta despreocupación manifiesta. Sin embargo, sobre el tema ya presentamos pedidos de informes y diversas iniciativas que descansan sin respuesta alguna en la Legislatura. Tememos que todo esto sólo sea un anuncio que después queda en la nada", señalaron.
Bonfatti exigió que se les explique "por qué la Empresa que siempre reconoció públicamente que el porcentaje por fraude y hurto de energía eléctrica ascendía hasta un 40%, ahora sólo habla de un 23%. Creemos que ese 23% no obedece a la realidad y contradice lo informado durante largo tiempo por la propia empresa".
Mensaje
"No habrá tolerancia con los empleados que cometan irregularidades", dijo Luis El Halli Obeid. Recordó que desde el comienzo de su gestión hubo unas 20 personas separadas de sus cargos, entre exonerados y suspendidos.
De la redacción de El Litoral