Hace más de medio año, muchos pensaban que nos volvíamos como desde Corea y Japón.
...¿Y el grupo de la muerte?
El 16 de junio de 2006 será recordado como la actuación, desde lo colectivo, más soberbia que tuvo un equipo nacional en una copa del mundo.

Los argentinos no sólo somos agrandados por naturaleza -por eso nos quieren poco afuera- sino que, además, buscamos motivos para llegar a situaciones límite sin reparar mucho ni analizar las cosas con la objetividad que éstas se merecen.

¿No se acuerda de lo que se decía hace medio año?, que íbamos a integrar el "grupo de la muerte", que la clasificación iba a ser durísima, que Costa de Marfil parecía imbatible, que los serbios eran los mejores de Europa y que Holanda era, poco menos, que aquella selección del "74 con Cruyff y todo.

Algunos -coincidamos que fueron muy pocos- señalaban con coherencia: "¿ustedes no se ponen a pensar que, quizás, los africanos, los serbios y los holandeses deben estar ya con el temor de saber que van a jugar con Argentina?". Pero claro. Parece que así como nos agrandamos, también somos propensos a "castigarnos" duramente. Y aquellos que hace medio año vaticinaban el grupo de la muerte, hoy, sin tapujos ni miramientos, invierten su óptica y se regocijan con esta clasificación totalmente accesible que consiguieron, no sólo Argentina, sino también Holanda. Es el primer grupo que tiene todo definido, ¿y la muerte?

Este es un tema. Otro: es prácticamente imposible que en un Mundial se pueda mantener una misma formación. El desgaste es enorme. Y la posibilidad de no contar con algunos titulares por las amonestaciones, es un riesgo permanente. Argentina jugó un partido clave en 1978, si mal no recuerdo con los peruanos, con Larrosa en la cancha; y si no tengo mala memoria, la selección de Bilardo se encontró con su fútbol cuando apareció el "Negro" Enrique, el "Vasco" Olarticoechea y alguno que se escape al recuerdo de aquello que pasó hace 20 años.

No sé si esta selección de Pekerman saldrá campeona del mundo. Falta. Y en el fútbol, nada es matemático. Los seis goles ante los serbios -aquellos que en todas las eliminatorias sólo habían recibido un gol- no implica que Argentina esté en condiciones de ganarle a todos porque, se sabe, un partido no es igual a otro.

Personalmente, insisto, me gustaría por el técnico. Porque en este país de los "vende humo", este hombre representa la antítesis. Exalta los valores de la humildad y del trabajo a largo plazo (el 60 ó 70 por ciento de los jugadores titulares pasaron por sus manos en los juveniles). Y genera un entusiasmo que ni éstos mismos jugadores, a 15.000 kilómetros de distancia, pueden imaginarse. Se ha creado un fervor nacionalista que pocas veces se ha visto; chicos y chicas que salen a festejar vestidos y pintados de celeste y blanco. Es notable verlos.

Pekerman armó un equipo por encima de las individualidades. Prueba evidente: el segundo gol (el de los 25 toques). Tévez y Messi la rompieron -Saviola también-, pero lo hicieron cuando el partido ya estaba definido. Al resultado lo quebraron Maxi Rodríguez y Saviola; a la goleada la consumaron los "cuatro fantásticos" que Pekerman se animó a reunir tal cual lo había hecho en el partido amistoso ante Croacia: Riquelme, Tévez, Messi y Crespo. Y encima, en el banco le quedó Aimar y hasta un Palacio que no gustó en el primer partido por una simple razón: José lo dejó allá arriba muy solo y a los resbalones, pero, ¿quién le cuestiona su talento, si todos lo pedían?

Estamos bien, muy bien. La defensa es confiable, Mascherano fue un relojito, Maxi jugó un partido estupendo arrancando por izquierda y metiendo diagonales (ver cómo hizo el primer gol) y hasta Cambiasso, el que pagó los platos rotos de la baja actuación de los dos volantes de contención ante Costa de Marfil, entró y descolló.

Salir o no campeones lo dirá el tiempo, el equipo y los rivales. Por ahora, los argentinos -exagerados para agrandarnos y achicarnos- debemos hacer un rápido ejercicio de memoria, volver a aquellos días del sorteo y pensar: ¿cuántos minutos de radio y televisión, y páginas de diario se escribieron del "grupo de la muerte"?

Enrique Cruz (h)