Beatificación del cardenal Pironio

La diócesis de Roma abrirá hoy la causa de beatificación del cardenal argentino Eduardo Pironio, por entender que "creció la fama de santidad" del extinto obispo de Mar del Plata y presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, confirmaron a DyN fuentes religiosas.

El pedido formal ante la Congregación para la Causa de los Santos lo hará el vicario de Roma, cardenal Camilo Ruini, y cuenta con el apoyo de la Conferencia Episcopal Argentina.

"Con el pasar de los años su fama de santidad fue en aumento", subrayó el purpurado italiano al publicar hace un año el edicto para solicitar datos "favorables o contrarios" sobre las virtudes del religioso argentino.

El cardenal Eduardo Pironio nació el 3 de diciembre de 1920 y, tras ser obispo de Mar del Plata entre 1972 y 1975, fue trasladado a Roma para cumplir funciones en la Congregación de los Institutos de Vida Consagrada.

Algunos lo señalan como el argentino que más chances tuvo de convertirse en papa en el cónclave de 1978, que terminó consagrando al cardenal polaco Karol Wojtyla.

En 1984 fue designado presidente del Consejo Pontificio para los Laicos, desde cuyo cargo fue uno de los impulsores de las Jornadas Mundiales de la Juventud.

Pironio falleció el 5 de febrero de 1998 en Roma, por eso el proceso se inicia en la capital italiana, aunque sus restos descansan en la basílica de Nuestra Señora de Luján.

�Cuáles son las virtudes heroicas que movilizan a los obispos a encarar la causa del purpurado argentino?: "Pironio supo ser -dijo oportunamente Juan Pablo II- una persona particularmente comprensiva y afable con todos, a la vez que un animador incansable y un pertinaz sembrador de esperanza, aún en medio de dificultades".

Mientras que los que lo conocieron afirman que siempre "proclamó los valores del amor y el servicio, la justicia y la paz, la verdad y la libertad", otros destacan su proyección hacia los derechos humanos y al compromiso con la justicia, incluso en "la confusión y la violencia" de los setenta cuando su discurso no fue siempre bien escuchado y hasta tergiversado.

"Ni siquiera le importó entonces el mote de `izquierdista' que le endilgaron o que algunos de sus pares lo trataran desconsideradamente", recuerdan sus allegados.

De cumplirse todos los requisitos, incluso los dos milagros por su intercesión que se requieren, el cardenal Pironio podría convertirse en el primer santo totalmente argentino.

El único que ostenta a medias esa condición es San Héctor Valdivielso Sáez, un religioso que nació en la Argentina pero desarrolló su vida pastoral en España.

Teniendo en cuenta además que las muchas causas emblemáticas ya abiertas -como Cura Brochero, Fray Mamerto Esquiú o Ceferino Namuncurá- se encuentran trabadas en las distintas instancias.