Santa Fe | Domingo 12 de febrero de 2012 | 18:59 hs
DespejadoT: 32° ST: 35° H: 52% - Clima extendido

Opinión
Edición del Jueves 29 de junio de 2006

Síntomas de discriminación racial en el país

Más allá de su resolución, el conflicto del Sindicato de Camioneros con los dueños de los supermercados chinos puso en evidencia algunos problemas culturales que en la Argentina de 2006 se suponían superados. Como es de público conocimiento, el gremio que en el orden nacional dirige Moyano inició una medida de fuerza en defensa de afiliados que sufrieron agresiones por parte del dueño de un supermercado. Según dice la crónica habría habido amenazas con armas de fuego a los repartidores, un hecho que, siempre de acuerdo con la versión sindical, se repite en diferentes lugares con los mismos protagonistas.

En esta clase de conflictos siempre es necesario escuchar a las partes, atendiendo a un principio elemental de ecuanimidad. En el caso que nos ocupa, los dueños de los supermercados señalan que periódicamente son agredidos o afectados patrimonialmente por los repartidores. Asimismo, recuerdan que el hábito de estar armados responde a la necesidad de protegerse, ya que en los últimos años los propietarios han sido víctimas de reiterados asaltos.

En este caso puntual, importa destacar como valor o principio el hecho de que la Argentina ha sido históricamente un país abierto a la inmigración, con la única exigencia de respetar las leyes.

En consecuencia, cualquier infracción a la ley cometida por un inmigrante lo hace pasible de una sanción, no por su condición de extranjero, sino de habitante. Como le gustaba decir a Sarmiento: "No hagamos del extranjero un título de privilegio...", pero la contraprestación a esta exigencia debe ser el respeto a sus creencias y costumbres estableciendo como único límite las prescripciones establecidas por la ley.

Estas consideraciones pretenden encuadrar el conflicto y, al mismo tiempo, advertir sobre ciertos hábitos culturales relacionados con la discriminación. El prejuicio de que los extranjeros son portadores de vicios o defectos provenientes de su raza o de su religión es una típica manifestación xenófoba que suele parasitar nuestro cuerpo social y que, en el caso que nos ocupa, también parece anidar en ciertas conducciones sindicales.

Uno de los máximos burócratas del gremio de camioneros no sólo habló en términos peyorativos de los chinos, sino que extendió la calificación a los judíos e italianos. La discriminación fue verbalizada con la actitud de quien está habituado a expresarse en esos términos acerca de los extranjeros o de los hijos de extranjeros.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en Francia se realizó un estudio para probar que el antisemitismo estaba más extendido entre las clases populares que en los sectores medios y altos. Algo parecido suele ocurrir en la Argentina, donde cierto sentido común vulgar es representativo de retazos de culturas racistas y fascistas.

Este tema, estudiado por sociólogos y cientistas sociales, permite entender determinadas conductas sociales, pero está claro que la comprensión del fenómeno no autoriza a disculpar a los dirigentes gremiales que, vulnerando la responsabilidad de sus cargos, han dejado al descubierto fobias sociales tan peligrosas como preocupantes.





Ranking de noticias
tapa
Edición impresa
Jueves 29 de junio de 2006

Ver edición completa
Todo el diario

TODOS LOS DÍAS.
• El Litoral
• Deportes
• Espectáculos
MIÉRCOLES
Motores y tendencias
SÁBADOS
CampoLitoral
Nosotros
DOMINGOS
Clasificados