Lifschitz, preocupado por la inmigración

El intendente de Rosario Miguel Lifschitz volvió a pronunciarse sobre la instalación de asentamientos precarios en diversos puntos de la ciudad. Además, vinculó esta problemática con el incesante flujo migratorio de personas que llegan a Rosario en busca de mejores condiciones sociales y laborales, especialmente desde Chaco. En ese sentido, consideró que "sería fundamental" poner la situación en el marco de un debate que involucre a la Nación y la provincia. "Lo que estas poblaciones reclaman son políticas activas para poder consolidarse en su lugar de origen", consideró.

El mandatario realizó estas declaraciones tras recorrer un nuevo complejo de viviendas, en Bv. Seguí y Provincias Unidas, donde fueron reubicadas más de 230 familias provenientes del barrio Molino Blanco, en el marco del Plan Rosario Hábitat. Estas soluciones habitacionales serán inauguradas el martes 1° de agosto con la presencia del presidente Néstor Kirchner.

Lifschitz afirmó que la multiplicación de asentamientos se comprueba a través de las fotos áreas de la ciudad durante 1991, 1995 y 2005. También puntualizó que "se han instalado nuevos asentamientos de viviendas precarias en Circunvalación y Sorrento y al costado del inicio de la autopista a Córdoba".

"En primer lugar, sería fundamental poner (esta situación) como un tema de debate y análisis de ambos niveles de gobierno. Y por supuesto, de los gobiernos locales involucrados", sostuvo el mandatario. "En segundo lugar me parece que hace falta una política activa de contención de estas poblaciones en sus lugares de origen, que es lo que ellos están reclamando. Los conflictos y las manifestaciones en el Chaco están vinculados a que la gente quiere consolidarse en la explotación de la actividad rural, que es su actividad tradicional, y no venir a las ciudades, donde difícilmente puedan lograr una inserción por lo menos rápida para mejorar su situación", consideró.

Ante la migración constante de personas que buscan escapar de situaciones de exclusión y pobreza en sus lugares de origen, Lifschitz dijo haber mantenido contactos con el gobernador de Chaco, Roy Nikisch. "Hemos tenido unas charlas telefónicas. Además, la última vez que conversamos, él me planteó postergar un poco el tema hasta tanto resolviera la situación conflictiva que tiene internamente", informó. "Ya le he manifestado nuestra predisposición y voluntad, y también se lo hemos hecho saber al gobierno nacional, para colaborar en lo posible", continuó.