Padres de la escuela particular autorizada de EGB N° 1326 y del Polimodal N° 3052 El Portal han salido a buscar banco en otros colegios de la ciudad, alertados por la difícil situación económica que estaría atravesando esa institución educativa.
El establecimiento, sito en 9 de julio 1963, pertenece a la Fundación Unión Educativa del Litoral y se sostiene con recursos propios en un ciento por ciento. Es decir, no recibe ningún subsidio del Estado para abonar sueldos docentes y el dinero que ingresa a sus arcas proviene -mayoritariamente- de las cuotas que abonan los alumnos.
Fuentes gremiales indicaron que, al igual que otras instituciones privadas, El Portal viene sorteando problemas económicos, con una retirada de matrícula de sus aulas, pago a docentes fuera de término y hasta cancelación de deudas con cheques sin fondo a la obra social.
El arquitecto Hernán Busaniche, representante legal del establecimiento, descartó que exista una fuga masiva de matrícula o que haya profesores renunciantes, de acuerdo a las versiones periodísticas que circularon esta mañana.
Admitió, sin embargo, las dificultades económicas de la institución, "que está en línea con lo que ocurre en muchos otros colegios privados", dijo.
Busaniche llevó tranquilidad a los padres de los 220 alumnos de El Portal. "La institución continúa en pie y sigue funcionando -subrayó-. Tenemos dificultades, hay atrasos de sueldos docentes que esperamos solucionar esta semana, pero el colegio se mantiene gracias a que los padres están involucrados en la recaudación, y sienten una identificación importante con el ideario del colegio".
Por su parte, el secretario general del Sadop Santa Fe, Pedro Bayúgar, reiteró la denuncia que viene haciendo desde hace un tiempo. "Hay 100 colegios privados en la provincia que están con serios problemas económicos, y al menos 25 de ellos atraviesan una situación crítica", volvió a decir.
Si bien muchos funcionan como empresas particulares, donde el Estado no tiene ninguna injerencia más allá de lo curricular, el Sadop apuesta a que el cierre de los colegios colapsados se haga de una forma ordenada, con reubicación de la matrícula y de los docentes.
"Como sindicato, queremos formar una mesa para tratar esta problemática con el Ministerio de Educación y las patronales, pero hasta el momento la propuesta no prendió", criticó.
Añadió que los 5 mil docentes sin aporte estatal que trabajan en los distintos colegios de la provincia "son un peso importante para la economía de esas escuelas". A esto se suma, "que el último presupuesto educativo no otorgó ni un peso de aumento para la educación privada".