Dan contención a chicos de la calle
El Hogar Nuestro Rincón hace un trabajo que da sus frutos
En forma silenciosa, este Hogar trabaja desde hace 5 años atendiendo a medio centenar de niños y jóvenes. Yanina Aguirre y Selene Alarcón fueron las impulsoras del proyecto.
Reconquista (De nuestra agencia regional).- Hay varias instituciones abocadas a la contención de los niños y jóvenes para que ellos no deambulen en la calle. La mayoría de ellas trabaja en forma silenciosa, gracias al aporte desinteresado de profesionales capacitados y a la contribución de personas anónimas. En Reconquista, un claro ejemplo de ello es el Hogar Nuestro Rincón que, desde hace 5 años, contribuye a la atención de medio centenar de esos niños y jóvenes.
Los inicios
Yanina Aguirre y Selene Alarcón fueron las impulsoras de este proyecto, quienes cuando cursaban el segundo año de estudios de la carrera de Asistente Social comenzaron a trabajar la problemática. La propia Yanina comentó "surgió para dar una respuesta a los chicos de la calle y cuando finalizábamos los estudios, luego de rendir la tesis, vimos la necesidad de contar con un espacio físico donde se plasme el proyecto". Luego agregó que "en los comienzos, estuvimos unos meses realizando talleres de expresión cultural en diferentes espacios naturales de la ciudad, como en el camping y el complejo La Estación, o en plazas y no teníamos idea de que más adelante íbamos a llegar a abrir este Hogar. Allí se hacían dos actividades básicas, plástica y deportes, cosa que a los chicos les gustaba mucho".
La concreción
Tiempo después, varias instituciones y organismos de Reconquista comenzaron a trabajar sobre la problemática y cuando se enteraron de este proyecto, propusieron poder llevarlo a cabo. La joven trabajadora social siguió narrando que "en agosto de 2000 el proyecto fue aprobado y el 4 de setiembre de ese año comenzamos a trabajar como Hogar Nuestro Rincón". "Una vez que abrimos el espacio de contención, los mismos chicos que concurrían a esos talleres continuaron, y ellos, conociendo a otros que estaban en su misma situación en la calle, los intiman y se fueron sumando". "Comenzamos a fijar días, horarios y tiempos determinados para realizar sondeos en la vía pública, que los hacen los llamados operadores de calle, quienes salen a buscar este tipo de niños, hablan con ellos y los invitan a que concurran al Hogar", explicó Yanina Aguirre. "Los chicos van a nuestro Rincón en contraturno de la escuela, y nos aseguramos de que concurran. En el inicio, había un porcentaje significativo de desertores a la escuela, el cual ahora disminuyó a cero", destacó. Vale aclarar que los concurrentes tienen un reglamento interno que ellos mismos han elaborado, que contempla aspectos de conducta y de asistencia.
Los objetivos
"En un principio, apuntábamos a que abandonen definitivamente los trabajos que hacían en la calle para ganarse algunas monedas; pero a raíz de la situación económica y social del país hizo que evaluáramos y diagnosticáramos constantemente la realidad familiar. Hoy en día, los problemas económicos de los papás, a través de los planes que cobran, hizo que aunque sea en lo mínimo estén sustentando a la familia; por lo que si bien los chicos ahora realizan actividades, son menos cantidad de horas". "Nos costó mucho que las familias reconocieran el trabajo que se realiza en el Hogar con sus hijos; pero al fin se logró, a tal punto que hay niños que dejaron de ir a la calle y sus padres los siguen mandando al Hogar, porque han notado cambios muy significativos en ellos". Finalmente remarcaron que "si bien tratamos de que aquellos chicos que ya dejaron el hábito de ir a la calle y que en la familia ya lograron cierta estabilidad abandonen el Hogar, para dejar lugar a otros, hay casos especiales en que permitimos que continúen y les sirvan de experiencia a los nuevos que ingresan".
Proyección a la comunidad
En cuanto a la proyección a la comunidad, Yanina sostuvo que "nos cuesta demasiado, por el tema de tiempo. Nos dimos cuenta de que la comunidad debe apoyarnos; no queremos sentirnos como un grupo aislado, ni trabajar solos en una problemática que es social, de todos". También informó: "Estamos por lanzar una campaña para que la gente se concientice y no les entregue dinero a los niños, porque eso nunca los ayuda. Lo que proponemos es que los puedan acompañar a nuestro Rincón o nos pasen el dato de él o ella, le den una fruta, una masa, un yogur". "De hecho, la comunidad nos acompaña. Se ha abierto un montón a nuestro trabajo y permanentemente hay muchos comercios y empresas que durante el año nos ayudan y colaboran".
El equipo de trabajo
La conducción y coordinación del Hogar está a cargo de las asistentes sociales Selene Alarcón y Yanina Aguirre. Al equipo interdisciplinario lo completan la licenciada en Terapia Ocupacional Julieta Paduán; la psicóloga Andrea Zarza; la psicopedagoga Mónica Ferrera, la docente María Angélica Fian, que tiene a su cargo el apoyo escolar; las auxiliares sociales Leticia Petroli y Eliana Hernández; Emilse Sager, como instructora de Carpintería y taller de Pintura sobre Tela; Claudio Laprovita y Matías Rodríguez, encargados de actividades recreativas y deportivas; José Luis Rejala y María del Carmen Pérez, responsables de la limpieza y copa de leche de los niños.
contó que "se atiende un promedio de 20 chicos de 6 a 10 años, por la mañana, y otro de 30, cuyas edades oscilan entre 11 y 16 años, por la tarde. Cuando realizamos el sondeo, antes de abrir el Hogar, relevamos alrededor de 200 chicos en condiciones de calle y era imposible tenerlos a todos, por lo que proyectamos tener otro espacio en el futuro. Es por ello que delimitamos la ciudad y tomamos todos los barrios del sector este de Reconquista".
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