En el marco del Proyecto Educativo Institucional de la Escuela Industrial Superior (EIS) anexa a la Facultad de Ingeniería Química (FIQ) de la UNL, se está implementando un programa de actividades tendientes a la orientación vocacional de los alumnos que cursan el último año de la institución, y que egresan en las terminalidades Técnico Químico, Técnico Constructor y Técnico en Mecánica Eléctrica.
Como parte de las acciones planificadas, se encaró desde el mes de agosto un ciclo de paneles que comenzó con la difusión de las carreras dictadas en la FIQ: durante el primer encuentro, los alumnos tuvieron la posibilidad de conocer en profundidad dicha oferta académica, a partir de la exposición y diálogo con profesores de esa casa.
El programa "está direccionado a posibilitar el logro de elecciones vocacionales que satisfagan los intereses y aspiraciones de los estudiantes y favorezcan, asimismo, su aporte responsable a la comunidad", explicó la Lic. Myriam de Vega, integrante del Área de Apoyo Educacional de la EIS y responsable de la ejecución de la propuesta.
"A pesar de la formación integral y la capacitación técnica específica que logran los alumnos de la EIS como técnicos -cuya acreditación los habilita para el desempeño eficiente en el campo laboral-, la propuesta surge atendiendo las necesidades actuales de mayor competencia laboral y profesional, lo que plantea en los jóvenes el gran desafío de elegir una carrera de nivel superior, acorde a los propios intereses y aspiraciones", agregó la especialista.
"Estamos convencidos de que la orientación vocacional es un aporte muy valioso, que contribuye al mejor desarrollo y a la plenitud del ser humano", explicitó la profesional, aclarando que la orientación vocacional no tiene como destinatarios exclusivos a los alumnos: "Son las personas que enfrentan un determinado momento de su vida, y que en el caso que nos ocupa, significaría el pasaje de un nivel educativo a otro, es decir, la posibilidad y necesidad de ejercitar decisiones. Esto hace de la elección un momento crítico de cambio en la vida de las personas, porque de cómo enfrenten ese cambio dependerá el desarrollo ulterior".
Finalmente, la especialista sostuvo que "la identidad ocupacional es un momento de un proceso": "Este planteo descarta la idea de que la vocación es algo dado, un llamado o destino preestablecido que hay que descubrir. Las ocupaciones a las que aluden implícitamente las carreras que se eligen, son definidas en un contexto de interacción social. No hay un ingeniero, un médico en abstracto, así como tampoco una ocupación en abstracto, sino que es la síntesis de expectativas de rol, en un contexto histórico social determinado".