La nona María Castillo, como la llaman en el Hogar San Francisco de Asís de Rafaela donde es atendida, festejó un nuevo año de vida el pasado miércoles 9 de agosto, junto a familiares, seres queridos y el personal del establecimiento.
Oriunda de Ceres, fue traída por su tía a Rafaela a los 3 años de edad, tras el fallecimiento de sus padres. Su primer trabajo, cuenta María, lo consiguió a los 5 años cuando hacia mandados a una vecina. Fue empleada doméstica y trabajó, en el club Quilmes, también en las labores de limpieza de esa entidad.
A los 20 años se casó con Juan Fernández, con quien tuvo 5 hijos -4 de los cuales están fallecidos- y enviudó en 1997. Tiene nietos y bisnietos. Gusta de escuchar los partidos de fútbol de su amado Boca Juniors y disfruta de la música como el chamamé y el tango.
En diálogo informal con El Litoral, no ocultó su alegría por el "nuevo cumple" y con absoluta confianza afirma que todavía cumplirá "algunos añitos más".