Evolución del rol de la secretaria
Los secretos de un trabajo muy especial
En el Día Internacional de la Secretaria, compartimos aspectos un tanto desconocidos de dicha labor, que muchas veces trasciende lo meramente administrativo y se convierte en una tarea tan ardua como apasionante.

Ariel Durán-Sergio Ferrer

"Hace treinta y cinco años que estoy en el cargo de secretaria", nos comentó al inicio de la charla Estela Kahansky, quien empezó a trabajar en 1986 en la cooperativa Bica de Santo Tomé -su actual empleo-, aunque en realidad viene cumpliendo aquella función laboral desde hace treinta y cinco años, cuando se inició en el secretariado en la escribanía Pizarro de Santa Fe. Cierto es que Estela, que es de ascendencia rusojudía y ha sido secretaria desde siempre (`de toda la vida' como le gusta decir), trabajó -además- dos años en Buenos Aires como secretaria de presidencia de la firma Tecsa SA, empresa de electrificación rural y construcción de obras públicas. "Para las secretarias de la primera hora -por así decirlo-, el rol laboral era totalmente distinto. Antes éramos sólo secretarias; hoy la secretaria ya es asistente del director o asistente del gerente, por ejemplo", explicó Estela a Diario El Litoral, consultada por la función específica de la secretaria a lo largo de los últimos años. "�Cuál es la diferencia? Antes, la secretaria era el ser; ahora es el ser más el saber", confió Estela. Luego, explicó que "el saber debe estar absolutamente apoyado en el ser, que está marcado por la confiabilidad, la honestidad y todos los valores que vienen con cada persona; a su vez, tiene su real importancia porque es el que sirve para respaldar lo que uno es como ser humano".

Adaptarse a los cambios

"Eso se logra a partir de toda la capacitación que existe en el mercado; así se consigue algo absoluto, tanto para ser una buena asistente como una buena secretaria", siguió describiendo nuestra entrevistada, que además del cargo ya expuesto lleva veinte años como secretaria administrativa en la Sociedad de Pediatría de Santa Fe y dieciocho en la Asociación de Cardiología de Santa Fe. "A mí, aquella adaptación me costó en estos últimos tiempos, porque la tarea es totalmente distinta, en especial en el plano de las nuevas tecnologías. Además, la diferencia radica en que antes se era la secretaria del presidente (o la del director) y un poco también secretaria privada, tanto en la faz laboral como en la faz personal. La imagen que se hacían de ella era tomando nota o apuntes. Hoy el rol es totalmente distinto. Desde luego que yo insisto en la capacitación con las nuevas tecnologías; claro, al haber sido secretaria de lo que llamo la primera hora puedo volcar la experiencia que fui recabando en tantos años de trabajo", señaló a continuación.

Después insistió: "Antes, reitero, se era `la secretaria privada de'; hoy ya no existe eso, porque encontramos a la secretaria que asiste a varios gerentes, a varios jefes y a varios departamentos. �Cómo se hace, entonces, para organizar toda esa labor múltiple? Creo que se puede, porque la tarea en sí es apasionante. A mí, al menos, me resulta apasionante y es como que el tiempo no hubiera pasado. El tiempo pasa cronológicamente, para los individuos; pero a veces, en lo profesional, siempre hay un tiempo nuevo. Y a este tiempo nuevo, hay que saber aprovecharlo, verdaderamente".

Sin horario de salida

"Las secretarias tenemos horario de entrada pero nunca de salida. Eso es algo que se trata mucho en los congresos. Hace unos cinco años que asisto a lo que primero fue el Congreso de Secretarias, luego fue Congreso Nacional de Secretarias Ejecutivas y Asistentes de Dirección, y hoy en día es Congreso Latinoamericano de Secretarias Ejecutivas. Se hace en Buenos Aires todos los años, justamente durante setiembre, que es considerado el mes de la secretaria. Allí nos encontramos alrededor de cuatrocientas secretarias y las temáticas de todas son más o menos iguales; todas tenemos las mismas debilidades en las empresas y las mismas fortalezas", agregó Estela.

"Hoy el rol de ellas en las empresas es fundamental; no diría que toman decisiones pero, al conocer todas las áreas de la empresa y las distintas problemáticas de cada uno de los departamentos, a veces se le consulta una opinión sobre determinadas cosas. Y esta opinión es de gran valor, puesto que las grandes empresas o grandes corporaciones tienen a sus secretarias con una capacitación realmente extraordinaria", manifestó también.

"Existen presiones; se asiste a varias personas y la personalidad del individuo varía, indudablemente, de uno a otro. En realidad, la idea es aplicar el sentido común para una resolución rápida y ante un momento que -tal vez- no sea crítico, pero si importante. Ello implica una decisión también importante, porque a la problemática hay que resolverla. Por eso, aplicando el sentido común, más el grado de responsabilidad y la experiencia con la que se cuenta, al problema se lo puede resolver y muy favorablemente", finalizó.