En un nuevo sondeo realizado por el instituto Ibope, Lula bajó un punto porcentual respecto a la encuesta difundida el 15 de setiembre, que le dio 50 %. Su principal adversario, el socialdemócrata Geraldo Alckmin, subió de 29 a 30 %.
Tomando en cuenta los votos válidos -excluidos los sufragios en blanco y nulos- Lula cayó de 55 a 54 % en tanto que Alckmin aumentó de 31 a 33 %, dijo Ibope.
Considerando la posibilidad de una segunda vuelta, el Ibope asigna 52 % a Lula, candidato por el Partido de los Trabajadores (PT), contra 37 % de Alckmin, con lo cual también garantizaría su reelección.
Más atrás en las preferencias sigue la senadora radical Heloisa Helena (Partido Socialismo y Libertad, PSOL), expulsada del PT a fines de 2003, quien sigue estancada en 9 %.
La encuesta fue realizada entre el lunes y el miércoles pasados, entre 3.010 personas de 203 municipios, y el margen de error es de 2 %.
El sondeo tiene lugar pocos días después de estallar un escándalo sobre compra de información que provocó la caída de varias personas allegadas a Lula, incluidos responsables de su campaña electoral.
La encuesta indicó además que la aprobación del gobierno de Lula se redujo, pues pasó del 62 % al 58 %, mientras la desaprobación subió de 32 % a 36 %.
La cifra de quienes consideran excelente o bueno al gobierno bajó de 49 % a 43 %; los que lo consideran regular pasaron de 33 % a 37 %, mientras que las que lo consideran malo o pésimo subieron de 16 % a 19 %.
El martes una encuesta de Datafolha, del mediático Grupo Folha, dio a Lula 50 % frente a 29 % de Alckmin, con lo cual también garantiza la reelección en octubre y evidencia que el nuevo escándalo no le afectó.
La crisis estalló el viernes 15 de setiembre cuando fueron detenidas en San Pablo dos personas vinculadas con el PT con unos 800.000 dólares supuestamente destinados a pagar documentos comprometedores contra Alckmin y el también socialdemócrata José Serra, favorito a la gobernación de San Pablo, la más codiciada de Brasil.
Un boletín enviado a los militantes del oficialista Partido de los Trabajadores llamó hoy a una "movilización contra la ofensiva de la derecha", tras las revelaciones que provocaron la destitución del jefe del equipo de campaña, Ricardo Berzoini.
El comunicado, enviado por Internet, explica que la sustitución de Berzoini por Marco Aurelio García se propone "reducir al mínimo el impacto en la campaña presidencial de las investigaciones en torno al expediente Serra/Vedoin".
Luiz Antonio Vedoin, un empresario que dirigía la "mafia de los chupasangre" (de sobrefacturación de ambulancias), fue encarcelado el viernes pasado por haber tratado de vender a miembros de la campaña de Lula documentos que podrían comprometer a José Serra, candidato opositor a la gobernación de San Pablo.
Según el comunicado del PT, "la oposición y sus apoyos en los medios de comunicación están tratando de usar ese episodio para llevar a Alckmin a una segunda vuelta".
"Para alcanzar ese objetivo, (los opositores) precisan ocultar el contenido del dosier, que confirma que el esquema de Vedoin (de sobrefacturación de ambulancias) ya funcionaba en la época de José Serra", quien fue ministro de Salud de 1998 a 2002.
"Los próximos días serán decisivos. La única manera de detener la ofensiva de la derecha es intensificar al máximo la movilización política y social en defensa de la candidatura de Lula", dice el mensaje.
Lula criticó ayer a los responsables del escándalo, y afirmó que los "compañeros" implicados "pagarán".
AFP