"Bush es un alcohólico, un hombre enfermo y acomplejado", dijo el presidente venezolano, Hugo Chávez, durante un discurso en la iglesia bautista Monte de los Olivos, del barrio neoyorquino de Harlem.
Al igual que el año pasado en el Bronx, Chávez fue ahora a Harlem a anunciar la expansión del programa de combustible barato para calefacción que Venezuela patrocina para comunidades desfavorecidas de todo el país.
Ante un público diverso integrado por latinos, afroamericanos y una minoría de blancos, a los que saludó particularmente, Chávez les dijo que "Estados Unidos debería elegir un presidente con el que se pueda hablar y trabajar, y no éste que tienen ustedes que camina como John Wayne", y que "no tiene la más mínima idea de lo que es política".
"Llegó ahí porque es hijo de papá", sentenció en una iglesia donde se agitaban banderitas venezolanas, y flanqueado por líderes religiosos y aborígenes estadounidenses.
Ataviado con la camisa roja distintiva de la "revolución bolivariana", el presidente volvió a mostrar el libro "Hegemonía o supervivencia" del escritor Noam Chomsky, intelectual estadounidense crítico de la política de Washington.
El mandatario venezolano ya había mostrado la obra durante el discurso que pronunció el miércoles ante la 61a. Asamblea General de la ONU.
Entonces, Chávez llamó "diablo", "tirano" y "mentiroso" a Bush y le describió como una amenaza para la humanidad.
"Ayer estuvo el diablo aquí. En este lugar aún huele a azufre", expresó Chávez al inicio de un parlamento que acaloró a la Asamblea General y fue saludado con aplausos.
Ahora, el presidente llevó su discurso al llano, para pedirle a los estadounidenses que fomenten cambios en su administración.
"Hablar con estadounidenses de este tema (las políticas norteamericanas) no es fácil, por respeto", sostuvo Chávez. "íPero tienen que despertar. Para bien de la humanidad!", exclamó.
Acto seguido, y a voz en cuello, el mandatario venezolano pidió a los estadounidenses, "desde dentro de la bestia, derrotarla".
El mandatario venezolano introducía así el anuncio de la renovación del programa promovido por la empresa Citgo, la filial estadounidense de la petrolera venezolana PDVSA, que permite a comunidades desfavorecidas adquirir petróleo a precios hasta 40 % menores a los de mercado.
"Se ampliará a 18 Estados", dijo el mandatario, señalando que de los 180.000 hogares que cubrió en el período 2005-2006, pasará ahora a 459.000.
Algunos de los beneficiarios, entre los que figuran tribus de indígenas norteamericanos, concurrieron al evento, y homenajearon al mandatario venezolano con coloridas danzas tradicionales.
"Es probablemente el mejor programa para las familias de bajos ingresos y gente pobre en Estados Unidos", opinó el jefe James Sappier, de la tribu Penobscot, en el Estado de Maine (noroeste), en declaraciones a la AFP.
"La gente ya no tiene ahora que elegir ente pagar la renta o comprar combustible", dijo de su lado una de las responsables de implementar el programa en esa región, Erlene Paul.
En las afueras de la iglesia, una decena de venezolanos se congregaron con carteles en contra de Chávez y del programa de entrega de combustible para calefacción.
"Por qué no promueve programas como éstos en nuestro propio país, que bastantes pobres hay", dijo Perla Mogna, venezolana residente en Estados Unidos, en medio de recriminaciones de partidarios del mandatario, y algunas miradas atónitas de los pasantes, que siguieron su camino a ritmo cansino.
Chávez pasó -�qué duda cabe?- por Nueva York.
La policía de Nueva York cortó la energía eléctrica para detener la transmisión por satélite de un acto de Hugo Chávez en el barrio de Harlem y "agredió a un oficial de la comitiva presidencial", informó el ministro venezolano Willian Lara.
Por su parte, el embajador de Venezuela en Washington, Bernardo Alvarez, dijo a canales de televisión en Caracas que su gobierno presentará una "queja formal" ante la Policía de Nueva York por el corte de electricidad durante el discurso de Chávez.
Lara informó a la emisora Unión Radio que la policía exigió primero que cesara el discurso que pronunciaba Chávez en la iglesia baptista Monte de los Olivos, de Harlem, aseverando que no tenía permiso y luego procedió a cortar la electricidad para el satélite.
"Aquí hay una provocación montada por la policía que se acercó al sitio donde estamos reunidos con el presidente Chávez y exigió que cesara el discurso del presidente diciendo que no teníamos permiso para la actividad", dijo Lara.
"Le demostramos que esta actividad estaba perfectamente ajustada a las normas legales imperantes en esta zona de Nueva York", dijo el ministro.
"Posteriormente argumentaron que iban a cortar la electricidad porque no teníamos el permiso para la toma eléctrica y procedieron por la vía de la fuerza a cortar la electricidad", indicó.
"En este caso no podíamos nosotros controlarlo porque la empresa que presta el servicio por supuesto está registrada en Nueva York y está sujeta a las disposiciones de estas autoridades", agregó.
Especificó que la toma eléctrica se ubicaba fuera de la iglesia.
Top 10
El libro "Hegemonía o supervivencia", del escritor estadounidense Noam Chomsky, se catapultó a la cima de la lista de los más vendidos de Amazon.com, la mayor librería virtual del planeta, luego de la atípica campaña de promoción que le hizo Hugo Chávez.
El libro, que describe "la estrategia imperialista de Estados Unidos", se vende a 7,80 dólares (contra 13 de su precio original) en la página web de la librería.
Chávez recomendó a los asistentes a la 61a. Asamblea General de la ONU en Nueva York, así como lo hizo en sus dos actos públicos posteriores ante neoyorquinos de a pie, la lectura del libro sobre el cual no escatimó elogios.
AFP-EFE-Télam