Tempestad en Bolivia por llamado a las armas

El vicepresidente Alvaro García provocó una tempestad política y regional en Bolivia con su llamado a campesinos andinos y del trópico boliviano a levantarse en armas para defender el proceso de cambio que lidera el mandatario Evo Morales.

En un discurso en la población aymara de Warisata, a 80 km de La Paz, García llamó a los indígenas de los Andes bolivianos a defender la políticas del gobierno "con su pecho, con su mano, con la piedra, con el (fusil) máuser".

El vicepresidente, que ejerce interinamente la primera magistratura de la nación en ausencia de Morales que visita Estados Unidos, dijo que en "este 2006 podemos morir 50 mil indígenas si es necesario para defender nuestro gas, el petróleo y las riquezas naturales".

En su alocución, que provocó airadas reacciones en la oposición de las ricas regiones de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija, este matemático y sociólogo, y fundador intelectual de un movimiento irregular armado de indios aymaras en la década de los 90, pidió velar la Asamblea Constituyente, por medio de la que Morales se propone refundar al país más pobre de Sudamérica.

La agrupación derechista Podemos, del ex presidente conservador Jorge Quiroga, consideró que García pone "en riesgo la unidad del país y la tranquilidad social", advirtió el senador Carlos B�rth.

El ente político-empresarial Comité Pro Santa Cruz (CPSCZ), punta de lanza de la oposición regional a Morales, deploró "tremendamente" los dichos del "presidente boliviano en ejercicio".

El titular del CPSCZ, German Antelo, acusó al gobernante de "promover el levantamiento armado, el enfrentamiento entre bolivianos, incitar a la violencia para cumplir sus objetivos y sus fines" y promover el predominio indígena sobre el resto de la sociedad boliviana.

Su colega del Comité Cívico de Beni, Alberto Melgar, calificó de "vergonzoso" el discurso y lo denunció como un acto sedicioso.

García, que el miércoles logró la liberación de una vía en el extremo este del país, que conduce a Santa Cruz, tomada por indios de las selvas orientales, dijo haber sido malinterpretado.

Si acaso fue entendido "de otra manera, pido disculpas por esa frase", expuso al tiempo de aclarar que "soy un hombre que extrema siempre las medidas para lograr acuerdos y consensos, pero esos acuerdos y consensos no tienen que ser vistos como debilidad".

AFP