Mario Cáffaro
"La Argentina ha tomado al mundo como mercado y está adaptando su oferta exportable", afirmó Marcelo Elizondo, director ejecutivo de la Fundación Export Ar, quien anticipa que este año las ventas externas rondarán los 44.500 millones de dólares, un 13 % por encima de 2005.
Elizondo disertó anoche en la Bolsa de Comercio en el marco del ciclo de conferencias 2006, titulado "Pensar la Argentina, la Región y el Mundo", que cuenta con el auspicio, entre otras entidades, del diario El Litoral. Antes de esta disertación dialogó con nuestro vespertino.
Mercados y productos diversificados, mucha presencia en el mundo, especialmente en los principales centros de consumo y fuerte apoyo a las Pymes que se animan a cruzar las fronteras caracterizan la etapa surgida tras la caída de la convertibilidad. Export Ar, una asociación entre el Estado y el sector privado, existe desde 1993 pero cobró mayor importancia desde el 2002, fecha en que los volúmenes exportables empezaron a crecer por encima de los dos dígitos año a año.
"La política exterior comercial argentina la define la Cancillería y nosotros hacemos promoción debajo de esos lineamientos políticos. Con el sector privado hacemos una tarea de gestión porque, en definitiva, las que exportan son las empresas. Hay un rol estratégico de la Cancillería que fija la línea hacia donde le interesa ir al país en materia de política externa y la vinculación con el sector privado, que tiene que ver con el desarrollo, el terreno", definió Elizondo ante El Litoral.
A partir de 2002, además de la salida de la convertibilidad se produce también un fuerte cambio en los empresarios que empezaron a comprender la importancia de salir al mundo con sus productos. "El número de empresas que se acercó a la fundación se multiplicó por cinco". Enseguida define al objetivo central como vender "país por país, producto por producto".
Para Elizondo, lo destacable de esta etapa es la diversificación que se ha logrado de los mercados. "Antes, la Argentina casi dependía de Brasil para sus exportaciones. Actualmente, el Mercosur se lleva el 18 % de los productos que la Argentina vende al mundo; la Unión Europea el 17; los países de Asia, Pacífico el 16, y el Nafta el 15 %. En los últimos dieciocho meses los mercados que más crecen son los países de Asia y Rusia".
Precisamente, en el mercado asiático, la Argentina compite con grandes volúmenes, especialmente en cereales, aceites, oleaginosas o bien siderurgia y acero, pero empieza a ingresar con vinos y autopartes.
"Asia requiere mucho volumen y los productos primarios son lo más importante a diferencia de otras regiones del mundo. A la Unión Europea le vendemos manufacturas de origen agropecuario, alimentos preparados. En las Américas vendemos manufacturas de origen industrial", resumió.
Agrega que este año, el 62 % de las ventas será de productos manufacturados y el resto de primarios, petróleo y derivados. "Más de 6 de cada 10 dólares son productos manufacturados. Si desagregamos la cifra tenemos que un 32 % son manufacturas de origen agropecuario; 30 manufacturas de origen industrial; 20 % de productos primarios y 18 % es petróleo y gas".
Elizondo reconoce que vender en el mercado externo es más difícil que hacerlo en el interno. "Hay todo un componente logístico que no sólo requiere transitar distancias sino fronteras administrativas, adaptarse a requisitos de mercados distintos; terceros proveedores de servicios que se involucran en el proceso de producción: transporte, financiamiento, seguros. Hay que armar buenos socios. En tercer lugar, exportar requiere conocimiento, información, la tarea de inteligencia comercial es muy importante para desarrollar una estrategia comercial. La fundación Export Ar tiene por rol prestar estos servicios". Enseguida destacó que llevan a miles de empresas a participar de los principales eventos comerciales internacionales desde exposiciones y feria hasta misiones comerciales, promociones en góndola en tienda. "No es fácil, pero se puede. Desde el 2000 hay más de cuatro mil nuevos exportadores en la Argentina. Hay que tomar decisión estratégica y trabajar con los que pueden auxiliar". De todos modos es optimista. "Las exportaciones crecieron desde 26 mil millones de dólares a inicios de 2000 a 45 mil. Crece en cantidad, crece el número de empresas que exportan, mercados crecen, hay diversificación. La Argentina ha tomado el mercado como el mundo y está adaptando su oferta exportable".
De todas maneras se reconocen las dificultades que ofrece el mercado donde hay trabas, barreras, políticas proteccionistas. "El comercio internacional sigue teniendo dificultades, prueba de ello es el nuevo fracaso de la ronda de Doha donde los países pretendían coincidir en un cronograma de desmantelamiento de trabas al comercio internacional. La Argentina tiene una posición muy contundente, forma parte del grupo Cairns que se reunió en Australia y del Grupo de los 20 que es un fuerte negociador dentro de la Organización Mundial del Comercio. Argentina apuesta a la liberalización del comercio de los productos vinculados con los agronegocios donde somos muy competitivos. Hay que seguir negociando, se requiere paciencia y profesionalismo."
Elizondo considera que se simplifica demasiado cuando se afirma que la Argentina exporta alimentos o productos primarios. "Se habla del complejo sojero como si fuese todo lo mismo. La producción de aceite de soja requiere maduración en la producción, que hace que se le agreguen valor y componentes. Hay confusión entre la exportación de productos primarios y la exportación sin valor agregado. La producción primaria -granos- tiene un componente altísimo de valor agregado en investigación, tecnología, logística." Relata que, durante el reciente Mundial de fútbol de Alemania, la Fundación organizó una feria en una tienda e hizo furor un software para enseñar a bailar el tango con instrumentos electrónicos.
Hoy, además, la entidad que gerencia promueve productos en las principales tiendas y capitales. Se encuentran productos en góndolas en El Corte Inglés, en España; en galerías Lafayette, en París; Harrod's, en Londres, o Carrefour y Wall Mart. "Llegamos a los consumidores con productos terminados, con mucho marketing. Así ofrecemos, por ejemplo, té en saquitos con packaging similar al de los mejores perfumes y se vende en Londres. En Lafayette hay siete diseñadores de moda argentino en un espacio comercial montado por la Fundación vendiendo moda argentina a los franceses en el lanzamiento de la temporada otoño invierno".
Hay ejemplos de cosméticos, vinos, jugos y se detiene en los autopartistas, muchos de ellos de la provincia de Santa Fe, que se destacaron en la gran feria de Franckfort realizada semanas atrás. "Como prueba de que la exportación es política de Estado, fue la ministra de Economía en apoyo a sus fabricantes".
Elizondo no consideró grave la decisión argentina de dejar de vender carne al exterior cuando el precio empezó a subir en el mercado interno. Enseguida aclara que "la Argentina no cerró las exportaciones, estableció restricciones parciales y transitorias que obedecían a una cuestión coyuntural interna" y recuerda que "nunca se restringió la venta de Cuota Hilton".
Sí reconoce que se debe hacer un esfuerzo para explicárselo al mundo. "Se aclara que la medida es parcial y temporaria y fue adoptada en un momento muy particular del consumo de carnes rojas en el mundo. La Argentina, por un lado, es el país de mayor consumo per cápita de carnes rojas en el mundo lo que hace que los precios afecten lo interno. A nivel mundial hubo sensibilidad porque Brasil, primer productor, tuvo aftosa y las amenazas de la gripe aviar hacen predecir un aumento en el consumo de carnes rojas en detrimento de las blancas. Es un momento sensible para la Argentina e internacionalmente por distintos factores. Cuando se explica esto los mercados lo entienden, se logran consensos nuevos". Además asegura que "las exportaciones de carnes de este año no estarán por debajo de los mil millones de dólares".
se destina al Nafta.