En una jugada fuerte en el segundo cuarto cerca del aro para el cual atacaba Gimnasia, se produjo una falta en ataque de Pablo Moldú, base sureño, sobre Raymundo Legaria, armador boquense. Este último sólo escuchó el silbato de Estévez pero no entendió las señas que comenzaba a hacer a la mesa de control, lo que lo descolocó. Creyendo que le habían cobrado a él se comenzó a quejar: "no Colo, el foul me lo hace él", corriendo el riesgo de la falta técnica. El pivote Martín Leiva se dio cuenta y detuvo a su compañero al grito de "ofensivo, cobró ofensivo".
El escolta Charles Jones no pierde su sangre americana. Luego de una penetración fantástica en transición, convirtió un doble ante la potente marca de Matías Fioretti, quien no pudo evitar cometerle infracción. Antes de disponerse a lanzar, Jones lo miró y agitó su mano ante su cara en clara alusión al "in your face" del que tanto se hace gala en la NBA. Otro que trajo por un rato la atmósfera "yanqui" al Ángel Malvicino fue Jervaughn Scales, quien al salir reemplazado luego de una infracción que le cobraron a él se fue al grito de "bullshit", algo así como "es todo mentira", en un decir cargado de eufemismos.
El base auriazul Luis Cequeira era un verdadero pitufo deambulando entre las enormes torres que ambos conjuntos poseen (en Boca se destacan Leiva con 2,07, Aprea con 2,09 y Borrell con 2,03; en Gimnasia, Garnett con 2,08 y Alessio con 2,03). Sin embargo, la velocidad y la agilidad de las que es dueño este jugador de 180 centímetros le permite disimular de alguna manera esa ventaja que otorga en altura. De hecho, capturó tres rebotes a lo largo del partido, todos ofensivos, pero el que más llamó la atención fue uno en plena zona pintada, debajo del anillo de Gimnasia. Tomó el balón, lanzó, falló, lo volvió a tomar, tiró nuevamente con tablero y recibió la falta mientras la americana ingresaba mansamente y se generaba una jugada de tres puntos. Un verdadero valiente en tierras de gigantes.
En plena etapa de definición en el último cuarto, una jugada poco nítida en la zona pintada de Gimnasia terminó con el rebote capturado por Charles Jones, a quien Legaria le cometió una fortísima infracción, tras la cual culminaron ambos por el suelo. Entre tres compañeros debieron sacar a Jones de ese sector y llevarlo al banco para calmarlo, ya que el norteamericano quería vengar esa afrenta fuerte. Hasta que se acercó Ruperto Herrera y le dijo "it's ok, we won (está bien, nosotros ganamos)" para terminar de calmar al moreno basquetbolista.