SEÑAL DE AJUSTE
Amos de la mente
Por ROBERTO MAURER

"Cuando era policía odiaba dos cosas, a los investigadores privados y a los videntes", es la observación brutal de un padre a su hijo quien, justamente, se ha convertido en ambas cosas.

La transformación fue narrada en el primer capítulo de "Psych", nueva serie de Universal que se emite los miércoles a las 21, con las aventuras de un joven detective que finge poderes psíquicos. Se trata de una variación refrescante del género policial, agobiado actualmente por espesas intrigas de mediums y forenses, con un pesquisa excéntrico que se inscribe en las fuentes mismas de la novela de enigma, ¿acaso el propio Sherlock Holmes no lo era? En la pantalla chica, en los últimos años solamente "Monk" presentó a un detective extravagante, cuya conducta maniática ha sido lo suficientemente entretenida como para perdurar cinco temporadas.

Se suma ahora Shawn Spencer (James Roday), que no es un enfermo como Adrián Monk, al menos si se lo juzga con un sentido clínico poco estricto, que en su niñez sufrió a un padre policía que lo preparó sádicamente en la habilidad de la observación, y que no solamente no siguió la vocación familiar, sino que se transformó en un joven inestable y tarambana.

Con esa cualidad de mirar, asociar y memorizar sin explorar, mediante su observación refinada descubre al autor de un robo viendo un noticiero de televisión y cuando lo denuncia se convierte en sospechoso de complicidad. Para superar el apriete, se finge vidente sin economizar recursos histriónicos, y descubre una nueva profesión para su despreocupada y errática vida laboral: convoca a su prudente amigo Gus (Dule Hill), que actuará como contrapunto responsable, y funda una agencia de detectives llamada Amos de la Mente, con el auspicio de una jefa interina de la policía, que le promete consultarlo en futuros casos.

El primero será el secuestro del heredero de un gran empresario, o sea que mientras la policía procede con su tacto natural ante los poderosos, Shawn avanza en su investigación con provocadora temeridad. Es el personaje del caradura simpático y mujeriego que se burla de todos con la teatralización cómica de sus poderes psíquicos, a los cuales las fuerzas de la ley identifican como "tácticas alternativas" a las cuales se recurre cuando la policía científica no encuentra respuestas.

Esta inofensiva comedia se convirtió en un éxito imprevisto del verano estadounidense, al cual se respondió con tres capítulos adicionales de la primera temporada y el anuncio de la segunda.