La ausencia del amor frente al teléfono
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No serán pocos los que recuerden aquellas grotescas peleas que terminaban en el suelo, cuando Humberto Tortonese, junto a Alejandro Urdapilleta, protagonizaba los sketchs que Antonio Gasalla instalaba en la pantalla del canal por entonces llamado ATC, a principios de los 90. Antes, ese flaco de largos cabellos había sido uno de los actores paridos por el under porteño, concentrado en el Parakultural de los 80, donde el nombre de Batato Barea sonaba como una marca identificatoria.
Más cerca en el tiempo, la televisión lo encontró como la "diputada Gasconcha" en el programa de Susana Giménez y hoy pasa revistas en "El Resumen de los Medios" que todas las noches conduce Mariana Fabbiani por América, además de acompañar con su voz a Elizabeth Vernaci en Rock & Pop. Pero no sería éste un justo detalle si no se mencionara que Tortonese y Urdapilleta escribieron "La Moribunda", un texto convertido en un punto de referencia obligado para muchos teatreros independientes del país.
Sabido esto, no extraña que "La voz humana", la extraordinaria obra del prolífico poeta, dramaturgo y novelista Jean Cocteau -estrenada allá por 1930 en La Comedia Francesa- sea la que Tortonese eligió para representar y dirigir. Luego de sus temporadas en distintas salas de Buenos Aires, el espectáculo llega mañana al Teatro Municipal 1� de Mayo, a las 21 (en una función que se repetiría a las 22.30 si se agotasen las localidades).
Dramática por definición, la obra aborda la pérdida del amor, a partir de la comunicación telefónica que una mujer entabla con su amante ausente -de su vida y de la escena-. El espectador sólo la verá a ella, en la personificación que el actor se encarga de nutrir de grotescos y excesivos condimentos para narrar la desesperante vivencia de esta mujer tan tremendamente enamorada como sola.
Con la dirección de arte a cargo de Luisina Troncoso, esta versión de "La voz humana" expone el desgarro en un unipersonal que no se priva de la estética kitsch y de los códigos del absurdo, actualizando aquellos registros acunados en el under que permiten reírse cuando lo patético se hace evidente.
De la redacción de El Litoral