Cartas a la dirección
Una plaza para los pibes de Playa Norte
Señores directores: El malestar de nuestra infancia nos delata... ¿Quién debe proteger a la infancia más desprotegida? ¿El Estado, con su real ineficiencia? ¿La sociedad en su conjunto? No sé... pero en el "mientras tanto" siguen estando los valientes de siempre... aquellos que sueñan, que siguen apostando al futuro, movilizando por otros caminos sus fuerzas a favor de la infancia. La Asociación Manzanas Solidarias sigue en esta línea, se arremanga los pantalones, trabajando codo a codo con los pibes en el barrio de Playa Norte. En este último tiempo se estuvieron generando acciones para gestionar el proyecto de una plaza para el barrio, para que disfruten los niños y sus familias de un espacio propio de esparcimiento al aire libre.> Ellos se lo merecen. Además de necesitar alimento y condiciones dignas de vivienda y educación, los niños también tienen derecho al ocio, al tiempo libre y, fundamentalmente, tienen derecho a jugar. Para ellos es muy importante, casi tan necesario como comer y respirar. Jugar es un derecho avalado por el art. 75 de nuestra Constitución Nacional, que incorpora la Convención sobre los Derechos del Niño como ley. Esta ley, en el artículo 31, asegura a los niños el derecho al tiempo de descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas y culturales. El Estado es responsable de promover las oportunidades apropiadas para participar en actividades recreativas en condiciones de igualdad.> El juego debe ser protegido porque permite el desarrollo integral de los niños, los construye como personas. Algunos adultos piensan que cuando un niño juega no está haciendo nada, pierde tiempo, y en realidad, está ganando... está capitalizando la posibilidad de crecer en libertad. Cuando hace uso de su tiempo libre jugando, está pensando sus mejores ideas, está desarrollando su cuerpo, construye su yo social, está gestando su personalidad futura. De manera que el hecho de no tener acceso a lugares de juego, además de violar los derechos de la infancia, constituye una verdadera injusticia ocupacional.> La Institución Manzanas Solidarias conoce la importancia de la recreación y reconoce los derechos de la infancia. Así, ofrece diferentes alternativas de esparcimiento a los niños en situación de vulnerabilidad que viven en Playa Norte. Pero eso no basta, se necesitan otros espacios -en este caso, una plaza para el barrio- como lugar de encuentro colectivo "valorando lo público y fomentando el respeto entre los miembros de la comunidad".> La respuesta del Estado, como en toda materia de política pública para la infancia, es lenta. Así es que la buena voluntad se coarta cuando este proyecto se encuentra trabado por falta de voluntad política, como siempre... Falta alguien que se anime a "abrir la puerta para salir a jugar".> Aferrémonos a la verdad de la inocencia. Si verdaderamente queremos otro barrio, otra ciudad, otro mundo, íapostemos a la infancia!> Virginia Torres> Profesora de Manzanas Solidarias. Ciudad.>
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