El gobierno nacional mantuvo silencio sobre las versiones que advierten sobre un enfriamiento de las relaciones entre el presidente venezolano Hugo Chávez y el argentino Néstor Kirchner, a partir de las sospechas sobre una presunta influencia del embajador de aquel país, Roger Capella, en la posición pro iraní que adoptó el piquetero Luis D'Elía ante la acusación contra ex funcionarios de Irán por su supuesta autoría del atentado a la AMIA.
Según fuentes de la Cancillería argentina, citadas por el matutino La Nación, Chávez decidió limitar las acciones de su embajador en Buenos Aires y le pidió que bajara su exposición pública para evitar convertirlo en eje de una campaña en su contra.>
Ayer otro matutino, Clarín, aseguró que Kirchner se quejó telefónicamente ante Chávez por las actividades de Capella, y que por ese motivo el diplomático habría cancelado sus actividades en el país, que incluían una disertación en la CGT, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y en la Confederación Parlamentaria de las Américas. >
El ministro del Interior, Aníbal Fernández, dijo ayer que desconocía si el presidente Kirchner le había transmitido a Chávez su molestia por las actividades realizadas por el embajador Capella en la Argentina. Además, consideró "muy difícil" evaluar si el diplomático es excesivamente activo, un eufemismo utilizado por algunos medios para cuestionar la supuesta "influencia" del diplomático en los asuntos internos del gobierno argentino.>
"Hay un montón de otros embajadores -dijo- que son muy activos y nada tienen que ver con perjudicar o poner en riesgo la relación entre los países".>
Capella quedó en el centro de atención de la Casa Rosada luego de que trascendiera que D'Elía había coordinado con él -en un almuerzo llevado a cabo el fin de semana- la postura de apoyo a Irán con la que salió a responder al pedido de captura de los ex funcionarios de ese país acusados por el fiscal Alberto Nisman de haber ideado el atentado a la AMIA.>
La posición del líder piquetero, expresada en una carta de apoyo entregada al encargado de negocios iraní en la Argentina, terminó con su expulsión del gobierno. Fue el propio Kirchner el que le pidió al secretario General de la Presidencia, Oscar Parrilli, que le exigiera la renuncia a su, hasta ese momento, incondicional secretario de Tierras para el Hábitat Social.>
Según las versiones, la Cancillería argentina esperaba por estas horas que Chávez reemplazara a su representante diplomático en Buenos Aires, aunque nada indicaba hasta ayer que Caracas actuaría en consecuencia.>