| Con la consigna del eterno vate
Por Por Nidya Mondino de Forni Era la época del posresurgimiento, en la que Italia, curadas en parte las grandes heridas del pasado, se disponía a afianzar su conciencia histórica y socio-política, así como ya lo habían experimentado otros pueblos de Europa y del mundo. Por otra parte, se sabe que la humanidad desde sus albores y durante su peregrinar sintió la constante necesidad de canalizar sus aspiraciones personales y sociales por medio de instituciones capaces de nuclear y a la vez responder a todas sus iniciativas.> A la organización de una de estas instituciones se abocó el gran escritor Giosué Carducci, recogiendo las propuestas coincidentes del cónsul general de Italia en Alejandría de Egipto y del triestino Giacomo Venezian, sobre la necesidad de crear escuelas italianas en el exterior. Contando además con el beneplácito de los representantes más ilustres del pensamiento y de la cultura italiana se lanza un manifiesto invitando a los italianos a adherirse al proyecto:> "Italiani!... Quella che noi promoviamo é un'opera altamente ed essenzialmente civile e pacifica, a cui ogni italiano, qualunque sia la sua fede religiosa, qualunque siano le sue opinioni politiche, deve sentire il bisogno e il dovere di prender parte...".Por unanimidad, dejando de lado las divisiones existentes el pueblo lo aceptó, como también aceptó el nombre del gran poeta Dante Alighieri propuesto para su denominación. Fue así que se funda en Roma en 1889 la Sociedad Dante Alighieri, que tendría por objetivos el de difundir la cultura italiana, teniendo alto el sentimiento de italianidad, manteniendo vivos los lazos espirituales de los italianos en el exterior con la madre patria, según establecía el Artículo I del Estatuto Social. De allí en más desarrolla una constante e intensa acción de difusión de la lengua y del patrimonio cultural, artístico e histórico de Italia en el mundo, mediante las múltiples iniciativas y actividades realizadas por los comitatos (más de 400) existentes en la propia Italia y en otros países de Europa, África, Asia, Australia y América. Al tiempo de su fundación el gobierno le asigna el Palazzo Firenze, actualmente digna sede de la institución, el corazón desde donde se irradia su misión de civilidad. Alrededor del 1900 ya cuenta con su himno, cantado por primera vez en el Congreso de Siena (1902). Inno Della Dante AlighieriA forti propositi, ad alti pensierisolleva tu gli animi, Divino Alighieri.Risorta la Patria sia degna di te!...Figliuol non degenere, del Verbo di RomaE adenpier lïauspicio che il Vate gli die!(A grandes propósitos, a nobles pensamientoselevas tú a las almas, Divino Alighieri.íRenacida la Patria sea digna de ti!...íJóvenes no degeneren el Idioma de Romay cumplan la consigna que el Poeta les dio!). Letra: Augusto Franchetti (1). Música: Stanislao Gastaldon (2).También este puente de unión y de cultura italiana llega a nuestra ciudad:"En el mes de julio de 1911, se establece en nuestra ciudad el comitato Dante Alighieri, bajo la presidencia del Dr. Michele Trucco (...). En 1912, toma a su cargo la Escuela de la Unión y Benevolencia, inaugurada en 1889 para resolver el problema educacional de los hijos de los socios, cediendo la Unión y Benevolencia sus instalaciones, como así también asigna un subsidio. Suman su colaboración otras asociaciones italianas (...). El comitato obtiene luego la personería jurídica y la escuela continúa su labor educativa dependiente ya exclusivamente de la Sociedad Dante Alighieri-comitato Santa Fe (...).En 1946, se decide fusionar la Unión y Benevolencia con la Dante Alighieri. Agrupadas las dos instituciones se pudo desarrollar una acción más vasta tanto cultural como social". (3).De allí en más los resultados de la obra están a la vista. Siempre animados sus componentes de una inclaudicable vocación de servicio, profundos sentimientos patrios y fiel a su objetivo de crear y sostener escuelas, existen hoy, como fruto maduro de aquella semilla plantada en Roma, las reconocidas escuelas Dante Alighieri; primaria, de Nivel Medio y de Lengua y Cultura Italiana, manteniendo de esta forma viva la imagen de la italianidad en nuestro medio y cumpliendo además con la consigna "che il Vate gli die". (1) Augusto Franchetti (1840-1905): abogado, escritor, traductor, crítico teatral. Secretario de la Sociedad Dante Alighieri, de Roma.(2) Stanislao Gastaldon (1861-1949): compositor de óperas, obras para piano y banda. Crítico musical del "Nuovo Giornale", de Florencia.(3) Del informe elaborado por Blanca Prono y Salvador Passalía para las Primeras Jornadas de la Historia de la Inmigración Italiana en la Prov. de Sta. Fe 1983. |
TODOS LOS DÍAS.
MIÉRCOLES
SÁBADOS
DOMINGOS