El tenista cordobés David Nalbandian se adjudicó la segunda edición del Indoor Masters Tennis de Córdoba, al ganarle anoche la final del hexagonal al chileno Nicolás Massú con parciales de 6-4 y 6-3.
La jornada de ayer, tercera y última del torneo exhibición, se jugó bajo la mirada de unas 2.000 personas que vieron cómo el unquillense se quedaba cómodamente con el encuentro merced al mayor talento y oficio adentro de la pista. En rigor, la victoria de Nalbandian se basó en la buena efectividad de su servicio, ya que ganó todos los games con su saque. Un quiebre a su favor en el primer set y dos en el segundo marcaron la diferencia final para el tenista argentino, que venció al trasandino en una hora y diez minutos de juego.
De esta forma el cordobés defendió con éxito el título obtenido hace un año en este mismo escenario, el Orfeo Superdomo, cuando había derrotado a Mariano Puerta en la final. Por su parte, el tercer puesto quedó para el misionero José Acasuso, que venció en 54 minutos de juego al tandilense Juan Mónaco por 6-3 y 6-4.
El holandés Paul Haarhuis se impuso por segundo año consecutivo en el Masters de veteranos que se ha disputado en el Royal Albert Hall de Londres, al vencer en la final al zurdo croata Goran Ivanisevic, por 7-6 (4), 4-6 y 10-7 en el súper tie break final. No obstante, el chileno Marcelo Ríos, que fue derrotado por Haarhuis en semifinales, recibió el trofeo como número uno del mundo en esta categoría tras una formidable temporada en la que el santiaguino ganó los seis primeros torneos y arrasó al vencer en 25 partidos consecutivos.
"Es muy bonito acabar como número uno del mundo y recibir el trofeo aquí en Londres", dijo Ríos, quien fiel a su sentido del humor añadió: "Ha sido un buen año y he hecho algo de ruido. Me he enfrentado con gente con la que nunca había tenido ocasión de hacerlo. Ahora quiero mantenerme así y seguir motivado con el tenis".
Haarhuis se clasificó para este torneo gracias a la lesión de su compatriota Richard Krajicek, pero sacó provecho de su intervención para llevarse a casa un cheque por 100.000 dólares, nada mal para un ex jugador profesional.