Notable ausencia de taxis y remises

Conseguir un taxi o un remís el lunes a la madrugada fue imposible. La intensa lluvia que cayó sobre la ciudad volvió intransitables calles y avenidas y dejó a un gran número de taxistas y remiseros sin poder prestar el servicio.

"Aproximadamente entre las 2 y las 5 de la mañana, el 100% de los remises no anduvieron; era imposible circular. Seguramente la gente va a estar disconforme con lo que pasó, pero cuando se inundó la ciudad tuvimos que dejar de funcionar porque si no los autos se destruyen. Los coches no están para meterlos en el agua", señaló Alejandro Haedo, secretario general del gremio de remiseros de Santa Fe.>

Alberto Scarpa, presidente de la Sociedad Taximetristas Unidos de Santa Fe, sostuvo que durante la tormenta la única zona en la que pudieron transitar los coches fue en el sector comprendido entre Bulevar, General López, Urquiza y Belgrano."Teníamos aproximadamente el 10% de nuestros vehículos circulando en esa zona que es la única que no estaba inundada. Pero se hicieron pocos viajes porque la mayor parte de los pedidos venían de los barrios y no se podían hacer porque las calles estaban anegadas".>

Scarpa y Haedo coincidieron en que el estado de las calles y la cantidad de agua sobre la calzada hacía imposible calcular si el vehículo quedaba varado o no. Por esta razón, las estaciones de servicios se poblaron de autos que esperaban que las condiciones mejoraran. "Desgraciadamente, si hay tanta agua en las calles tenemos que parar y esperar que baje. Nosotros no tenemos ninguna clase de subsidios y vivimos de nuestro trabajo. Si el auto se inunda y deja de funcionar �qué hacemos para llevar el sustento a nuestras casas?", dijo Scarpa.>

Por su parte, Haedo explicó que los vehículos circulan cuando el 70% de las calzadas están transitables. De lo contrario "te encontrás con calles inundadas y tenés que dar muchas vueltas para poder llevar al cliente a destino. Y la gente se enoja porque el viaje le sale más caro".>

Demanda insatisfecha

En la madrugada del 25, la gente que no tenía auto para volver a su casa tuvo que apelar a la buena voluntad de un pariente que se ofreciera a llevarlo o a las líneas de colectivos. Pero, como dicen desde las entidades que nuclean a remiseros y taxistas, estas situaciones no se dan siempre. "Cuando la lluvia no es exagerada no hay mayores problemas para circular', sostuvo Scarpa.

El presidente de la Sociedad de Taximetristas reconoció que cuando hay tormenta también se generan otros inconvenientes para los usuarios como la carencia de móviles en cantidad suficiente y las dificultades para comunicarse con las empresas prestadoras del servicios. Sin embargo, calificó el hecho como "normal" debido al aumento de la demanda. "Tenemos una capacidad ociosa del 20%, pero cuando llueve la demanda llega a aumentar hasta el 400% y se hace imposible satisfacerla. Esto es un hecho que sucede en todas partes del mundo. Hay gente que no toma jamás un taxi y lo hace los días de lluvia. No podemos tener más autos para que trabajen en esos días", señaló Scarpa.>

Con esta afirmación coincidió Haedo, quien sostuvo que la cantidad de llamados y pedidos de móviles se incrementa un 300% porque un porcentaje de gente que habitualmente es usuaria de colectivos utiliza taxis y remises cuando llueve.>

Scarpa indicó que los pedidos se atienden pero para evitar dejar disconformes a la gente,"cuando se satura el servicio dejamos de atender las llamadas por unos minutos y luego retomamos".>

Respuesta municipal

Los taxis y remises -al igual que los colectivos- forman parte del transporte público y su servicio debe estar garantizado por el Estado. Consultado el director de Transporte municipal, Hugo Chacón, sostuvo que se dan dos situaciones. "Por un lado se saturan las líneas como consecuencia de la gran demanda que se produce cuando hay precipitaciones o amenazadas de lluvias. Y por otro lado, con la cantidad desmedida de agua que cayó en los últimos días, hizo que se anegaran algunos sectores de la ciudad e impidieran la circulación de las unidades".

Chacón afirmó que la del lunes fue una "una situación extraordinaria en cuanto a la cantidad de agua caída en poco tiempo y el anegamiento es real. Hay situaciones que exceden lo previsto y las unidades de menor porte no pueden circular". Además sostuvo que "no se puede planificar por un par de horas; la única forma (de paliar la falta de móviles) es buscar una línea de colectivo alternativa".>

El funcionario afirmó que durante la tormenta estuvieron cubiertos entre el 90 y el 95% de los recorridos de colectivos. "La prestación del servicio ha sido normal, salvo en Facundo Zuviría y Gorriti donde por pedido de los vecinos no circularon el 10 bis y el 16 porque cada vez que pasaban les ingresaba agua a las viviendas", sostuvo tras comentar que se suscitaron algunos problemas en el tránsito de colectivos en barrio San Lorenzo.>

Faltan monedas

La queja por la falta de monedas es una constante pero también es la de los taxistas y remiseros. "El problema es serio. Pedimos en bancos y terminales de ómnibus pero no nos dan y llega un momento que hay poco metálico circulante", señaló Scarpa, quien solicitó la colaboración del usuario.

Hugo Chacón, director de Transporte reconoció que el metal escasea. "Nosotros permanentemente tratamos de que el Banco Central envíe las monedas suficientes pero es real que hay poca cantidad". El funcionario indicó que remiten a las entidades que nuclean a taxistas y a remiseros la recomendación de que dispongan de cambio. No obstante, solicita que los pasajeros lleven -dentro de sus posibilidades- monedas, porque casi nunca el valor del viaje es un número exacto.