Obeid sobrevoló la zona afectada

El gobernador de la provincia, Jorge Obeid, sobrevoló ayer en horas de la tarde toda la zona afectada de Esperanza por el violento temporal de lluvia y granizo que provocó el anegamiento de numerosas calles de esa ciudad, fundamentalmente de la zona sur, provocando destrozos en el tendido eléctrico, en el telefónico y en el alumbrado público, con caída de una gran cantidad de árboles y familias evacuadas.

La provincia declaró el estado de emergencia, en tanto que el mandatario santafesino dispuso el funcionamiento de una bomba en el canal sur -y su limpieza en algunos sectores- con capacidad para extraer un millón de litros de agua por hora y otra de 100.000 litros/hora sobre la ruta 70 que facilitan sacar lo más rápido posible el excedente hídrico. Esta intensa tarea está permitiendo el descenso de las aguas que se irá incrementando con el correr de las horas.>

Obeid, junto al administrador de Vialidad provincial, Rubén Pirola; el intendente de Esperanza, Rafael De Pace y el subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Asuntos Hídricos, Carlos Maina, observó desde el aire las zonas afectadas de San Jerónimo y fundamentalmente de Esperanza, donde se localiza la mayor cantidad de trabajo y asistencia.>

La asistencia del gobierno fue inmediata y el propio Obeid dispuso la llegada de los funcionarios que están atendiendo la emergencia, entre ellos, el subsecretario de Emergencias, José Berhardt; el director provincial de Vialidad, Rubén Pirola; el subsecretario de Infraestructura del Ministerio de Asuntos Hídricos, Carlos Maina y el director provincial de Defensa Civil, Eduardo Wagner. Las autoridades provinciales coordinan las tareas junto al intendente de Esperanza, Rafael De Pace y el senador Carlos Fascendini.>

Además, estuvieron en el lugar el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo; el interventor de la EPE, Luis El Halli Obeid; el secretario de Estado de Promoción Comunitaria, Juan Carlos Forconi y el subsecretario de Salud, Guillermo Kerz.>

En el Cicae

El Centro Industria, Comercio y Afincados de Esperanza (Cicae) convoca a industriales y comerciantes de la ciudad -socios y no socios de esta institución-, para efectuar un relevamiento de los daños sufridos por la tormenta, para obtener toda la información necesarias y suministrarla a las autoridades competentes, quienes evaluarán posibles alternativas de solución y tomarán las decisiones necesarias. La reunión se llevará a cabo luego, a las 20, en la sede del Cicae.

Más de 1.500 árboles caídos

Fueron más de 1.500 los árboles que sucumbieron ante el violento temporal y centenares de clientes de la EPE quienes sufrieron problemas en el suministro de energía.

Además de los problemas sufridos en viviendas particulares, la remodelada estación del Ferrocarril General Belgrano sufrió las consecuencias del temporal con la voladura de chapas y la caída de árboles.

También el Salón de Usos Múltiples del Cicae -predio Fecol- sufrió la voladura de chapas en tres sectores diferentes. Algunas viviendas de la zona sur y norte de la ciudad también se vieron afectadas con voladura de chapas.

En tanto, se estima que unas 160 mil personas de Esperanza y Rafaela tuvieron problemas de abastecimiento de agua potable durante toda la jornada (ver página 11).

"Basta Dios, ayudanos"

Fue rápido el accionar de los vecinos, solidarios entre sí y preocupados por el bienestar y la salud de los más perjudicados. Entre todos hacían traslados, buscaban bolsas de arena y leche y alimentos, sobre todo para los más pequeños e indefensos.

La ciudad hoy está movilizada en procura de los más necesitados."Esto fue un tornado", manifestaban vecinos del sector sur con lágrimas en los ojos. Otros decían: "El agua se llevó todo. Más de 70 centímetros tengo todavía agua adentro de mi casa. Qué impotencia, qué desastre. Basta Dios, ayudanos", suplicaban mirando al cielo y con las manos cruzadas.

En tanto, hoy la expresión en los rostros de los vecinos era distinto. El sol fuerte y la baja en el agua eran indicadores del alivio que sentían las personas. Obviamente todos esperan que las condiciones climáticas se mantengan y no vuelva a llover.

El trabajo en las calles y veredas sigue siendo intenso y compartido por todos: el juntado de ramas caídas, algunas de gran tamaño; cables que son controlados y suspendidos nuevamente en el aire para no ocasionar desastres, se entrecruzan en el triste panorama de la ciudad. A modo de ejemplo, comercios de barrio Alborada no tienen agua mineral, bidones ni velas desde la jornada de ayer.

Por otra parte, recomiendan a los vecinos consumir productos que no hayan roto la cadena de frío.

El Salado sin problemas

El gobernador al observar en la víspera vía área toda la zona del río Salado, comprobó que no existe desborde alguno de sus aguas, y constató en la región la conformación de algunas lagunas que no tienen vinculación entre sí, lo que resulta positivo a la hora de sacar la masa líquida, señalaron desde esferas oficiales.

Cabe recordar que el gobierno de la provincia dispuso ayer a las 14 cortar la ruta 6 a la altura de calle Antártida Argentina de la ciudad de Esperanza, a unos 3 mil metros al sur de la ruta 70, en el marco de una serie de medidas destinadas a la evacuación de las aguas acumuladas como consecuencia del meteoro que allí se abatió desde las primeras horas de ayer lunes.

El propio gobernador llegó pasadas las 17 de esta tarde a Esperanza para verificar personalmente la marcha de los trabajos y la asistencia necesaria para solucionar lo más rápido posible la emergencia.

También, el mandatario santafesino estuvo en la estación de bombeo ubicada en la zona sur de Esperanza, observando las tareas de desagote de las aguas.