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Década del 80. La Espadaña se convertía en uno de los principalísimos animadores, disputando con marcado éxito los torneos abiertos mas importantes del polo argentino. Y fue precisamente 1984 uno de los años que coronó a este equipo campeón en Palermo, galardón que después obtuvo en varias oportunidades. Fue por entonces el segundo equipo -antes había sido Coronel Suárez- que alcanzó la máxima valorización: 40 goles de handicap.
A 22 años de ese logro, se disputó en ese club de Lobos, un partido recordatorio y benéfico, entre la formación campeona de ese año, con 50 años de edad promedio en la actualidad y el joven conjunto de Ellerstina. La idea era llevar al propio terreno de juego aquello que fue siempre motivo de conjeturas y especulaciones: la comparación de virtudes, defectos y diferencias entre el polo "antiguo" y el polo "moderno".>
Lo que presumiblemente iba a ser una informal exhibición para "cumplir con el expediente", terminó siendo un enfrentamiento "a cara de perro" entre estos dos equipos, que no escatimaron esfuerzos para dejar satisfechas a las más de 600 personas que acudieron a la cita, disfrutando a lo largo de esos seis reñidos y muy disputados chukkers, un polo rápido, de "ida y vuelta" y palos largos y precisos que provocaron el aplauso entusiasmado de los presentes.>
Triunfó finalmente el joven equipo de Ellerstina, con un promedio de 22 años de edad, 10 a 9 con agónico gol de Facundo Pieres casi al finalizar el último período.>
La entrega de premios fue una verdadera fiesta. Se remataron las ocho camisetas de los jugadores, premiándose al jugador mejor montado: Gonzalo Pieres, para vivir luego una reunión social donde reinó el espíritu de amistad y camaradería que caracteriza a este deporte.>
Las formaciones fueron las siguientes:>
Ellerstina: Nicolás Pieres, 4; Facundo Pieres, 10; Gonzalo Pieres (h.), 10; y Matías Mac Donough, 9. Total: 33.>
La Espadaña: Juan Martín Zabaleta, 5; Alfonso Pieres, 7; Gonzalo Pieres, 7; y Ernesto Trotz, 8. Total: 27.>
César Román