Isabelita, mejor no acordarse

Hernán Di Bello. (EFE)

Los argentinos prefieren "no acordarse" de María Estela Martínez de Perón, "Isabelita", quien se ha convertido en "chivo expiatorio" de una etapa trágica de la historia del país, en opinión de la autora de la única biografía política de la ex presidenta.

"Hay un deseo de no acordarse de Isabel (como se conoce a la viuda del general Juan Perón) y de la responsabilidad del electorado tan numeroso que la había votado" en los comicios de 1973, aseguró en una entrevista con EFE la historiadora María Sáenz Quesada.>

La autora de "Isabel Perón" (Planeta, 2003) dijo que quedó "muy sorprendida" con las órdenes de captura y extradición de Martínez que emitieron recientemente dos jueces argentinos por delitos de lesa humanidad cometidos durante su mandato (1974-1976).>

Uno de los magistrados acusa a "Isabelita", de 75 años y que reside en España desde 1981, por la desaparición de un joven, mientras que el otro juez la ha procesado por su responsabilidad en los crímenes de la banda ultraderechista "Triple A", creada por el fallecido José López Rega, quien fuera ministro y hombre de confianza del matrimonio Perón.>

Después de afirmar que decidió investigar sobre María Estela Martínez porque le pareció "un buen tema histórico", Sáenz Quesada recordó que su libro tuvo una "recepción muy mala y un gran rechazo por parte del público lector", mientras que "la repercusión académica fue buena".>

Chivo expiatorio

Según la investigadora y docente, desde que se ordenó su detención, la figura de la ex presidenta pasó de ser "ridiculizada" a convertirse en "chivo expiatorio de responsabilidades que corresponden en gran medida a la clase política y gremial".

En "Isabel Perón", la historiadora indaga sobre la azarosa llegada a la presidencia de Argentina de quien siendo bailarina de cabaré conoció al general Perón en 1955 en Panamá, donde el fundador del Partido Justicialista (peronista) se había exiliado después de ser derrocado en su segundo mandato como jefe de Estado.>

"En el libro lo puse como hipótesis, pero continué investigando y tengo más documentación que ratificaría que Isabel había sido por lo menos" contactada por "los servicios de inteligencia argentinos antes de conocer a Perón en Panamá", indicó Sáenz Quesada.>

Además, consideró que cuando Perón regresó a su país después de 18 años de exilio y eligió a su tercera esposa como compañera de fórmula para los comicios presidenciales de 1973, que ganó por abrumadora mayoría, el general pensó que "conseguía esa consagración de quienes se creen únicos".>

Clima de violencia

"Isabelita" se hizo cargo del Ejecutivo argentino el 29 de junio de 1974, dos días antes de que Perón falleciese a los 78 años y en medio de una espiral de violencia desatada por facciones antagónicas del peronismo, las Fuerzas Armadas y agrupaciones de ultraizquierda.

"Hay que tener en cuenta el clima atroz que se vivía en Argentina, era un momento terrible. Tanto la izquierda como la derecha ponían bombas y fusilaban gente en todas partes", rememoró Sáenz Quesada.>

La historiadora aclaró que, si bien existen firmes sospechas de que en esa época tanto Perón como Isabel estaban al tanto de la actuación de la "Triple A", a la que se atribuyen 1.500 crímenes y atentados entre 1973 y 1975, no halló "pruebas" de ello.>

"Lo que sí puedo decir es que Perón estaba lúcido cuando volvió al país. También que Isabel y López Rega tuvieron una relación de gran intimidad y complicidad, aunque descarto que hayan tenido un vínculo amoroso", remarcó.>

Para uno de los jueces que ordenó la captura de María Estela Martínez, tres decretos gubernamentales de 1975 autorizaron a las fuerzas de seguridad a "aniquilar el accionar de los elementos subversivos" y sirvieron de base para el secuestro y la desaparición de un joven un mes antes del golpe militar que la derrocó en marzo de 1976.>

Pero Sáenz Quesada advirtió que cuando se dictaron esas medidas "Isabelita" se encontraba de licencia por razones de salud y además dijo que "probablemente no hubiese pasado lo mismo con ella como presidenta en ejercicio".>

Si bien no logró hablar con la viuda de Perón para incluir su testimonio en el libro, la autora dijo que realizó "más de 80 entrevistas a protagonistas de la época", obtuvo documentación y registró los archivos de numerosos medios de prensa locales.>