Cartas a la dirección

Accidentes de tránsito

Señores directores: La ciudadanía está viviendo por estos días y desde hace tiempo en forma ininterrumpida la más cruel realidad en las rutas argentinas, frecuentemente con consecuencias como la muerte de personas muy jóvenes o su permanente incapacidad, que afecta no sólo su vida sino la de toda la familia.

En la problemática del tránsito, confluyen factores por todos conocidos, que han sido estudiados y analizados infinidad de veces. Sin embargo, cada vez se producen más muertes, se arriba a soluciones parciales inocuas y de escasa efectividad, como montar una camarita para ver quién pasa un semáforo en rojo, no atendiendo a la verdadera causa de fondo de la seguridad vial.>

No se comprende, o no se quiere comprender, que el caos en el tránsito data de mucho tiempo atrás y se debe esencialmente a la ausencia de controles y por el dejar hacer lo que se quiera y circular con el medio de movilidad con el que se cuente, sin importar si está en condiciones o no.>

Adoptar las medidas para disminuir esta verdadera orgía de sangre en las rutas y calles es simple, pero a su vez algo muy duro y parece no existir quien esté dispuesto a ejecutarlo. Debería, además, contar con un apoyo logístico de recursos humanos y materiales importantes.>

Debe empezarse por lo más simple: controlar los excesos de velocidad, una de las principales causas de accidentes. El avance tecnológico hace de los coches auténticos bólidos circulando por calles y rutas no aptas. Basta situarse en la avenida costanera, donde la velocidad máxima es de 50 km/h, y verán que pocos respetan este límite y muchos hasta lo duplican.>

Sacar de circulación todo medio de movilidad que no cumpla los requisitos mínimos para circular. Esto concierne también a los carros con caballos, conducidos muchas veces por menores, y a las motos que circulan hasta con familias enteras. Tampoco sería tan difícil, pero todo implicaría un costo social que nadie está dispuesto a asumir y menos por "algunas" vidas que se puedan perder a cambio de esto...>

Se hacen campañas de concientización sobre la bebida y sus efectos en la conducción de automotores y paradójicamente, se realiza una fiesta de la cerveza, donde muchos concurren con sus autos, según la ley, quien bebe tres vasos de cerveza, ya estaría superando el nivel máximo de tolerancia y estaría bajo los efectos del alcohol. �Se debe subordinar la seguridad vial a los poderosos intereses económicos que se mueven con la venta de alcohol?>

De este modo, hasta que no se tenga la férrea voluntad política, unida a una de eficiencia, y a la provisión de equipamiento material y de recursos humanos adecuados, deberemos asistir cotidianamente a la muerte e incapacidad, sobre todo de personas jóvenes, con las tremendas implicancias que esto arroja sobre las familias involucradas y sobre el resto de la sociedad misma.>

Gabriel Rodríguez.>

DNI: 13.643.082.>